miércoles, 11 de febrero de 2015

Detrás de Nisman - Por Santiago O´Donnell

domingo, 18 de enero de 2015

Detrás de Nisman - Por Santiago O´Donnell











Allá por enero del 2011, cuando Julian Assange, editor del sitio  Wikileaks,  me entregara un pen drive con más de 2500 cables diplomáticos estadounidenses referidos a la Argentina, lo que más me llamó la atención fue la información referida al atentado en contra de la AMIA y al fiscal de la causa, Alberto Nisman.

Los cables reflejan una y otra vez la falta de independecia del fiscal respecto de la embajada de Estados Unidos en la investigación del atentado, tal como documenté en mis libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014).  Dicha conducta incluye el adelantarle a la embajada  medidas judiciales tanto de la fiscalía como del juzgado que entiende la causa AMIA, llevar borradores de resoluciones a la embajada para ser corregidos hasta conseguir la aprobación de la sede diplomática, y disculparse reiteradamente cuando no se dio preaviso de alguna medida judicial del caso a los diplomáticos y agentes de dicha embajada estadounidense.  Los cables reflejan también que importantes referentes de las principales organizaciones de la comunidad judía, de la cancillería argentina y hasta de los propios expertos estadounidenses que le daban letra a Nisman expresaban en privado serias dudas acerca de la marcha del expediente, pero que evitaban que esas dudas se hicieran públicas para no debilitar la causa.

 Más allá de esta información, de claro interés público, me llamó la atención que el periódico español El País y el diario francés Le Monde, que venían publicando artículos sobre Argentina basados en los cables de Wikileaks desde noviembre del 2010, hasta entonces no habían publicado ni una palabra sobre los 196 cables referidos a la AMIA, muchos de ellos clasificados como "secreto" o "clasificado."

También me llamó la atención que menos de una semana después de que Assange me confiara los cables de Argentina, El País publicó por primera y única vez un artículo referido a los cables que hablan del atentado a la mutual judía de 1994. Pero lejos de poner al descubierto la connivencia del fiscal con la embajada, el artículo se dedica a ventilar algo que ya era de público conocimiento: la entonces cercanía de Nisman con el gobierno, que había empezado cuando Néstor Kirchner creó una fiscalía especial para investigar el atentado en el 2005 y nombró a Nisman para liderarla.

 Titulado "EE.UU. sospechaba que la reapertura del caso AMIA respondía al oportunismo del gobierno argentino", el artículo arranca así:"La embajada de Estados Unidos en Buenos Aires sospechó que el oportunismo del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y la ambición del fiscal especial Alberto Nisman determinaron, probablemente, la reactivación hace tres años de las investigaciones sobre el atentado terrorista que, en 1994, destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina en la capital argentina y causó 85 muertos y 300 heridos."

Esa misma semana redacté el artículo que terminaría siendo un año después, casi palabra por palabra, el capítulo "AMIA" de Argenleaks, con la intención de publicarlo inmediatamente en mi diario, Página/12, del cual sigo siendo jefe de la sección El Mundo, tal como habíamos convenido con Assange y también con Ernesto Tiffenberg, director del diarioSin embargo, Tiffenberg me comunicó que no publicaría mi texto sobre Nisman y la AMIA, así como los referidos al grupo Clarín, terrorismo en la Triple Frontera y otros que dejaban mal parados a funcionarios del gobierno, incluyendo uno sobre el vicepresidente Amado Boudou. Pero mientras los demás textos fueron suprimidos hasta que salieron mis libros, en el caso de Nisman-AMIA Tiffenberg le entregó uno de mis cables (en ese momento tenía la exclusividad para la Argentina, según un convenio que yo mismo había firmado con Assange, con el aval de Página/12)  al periodista Raúl Kollman y me informó que Kollman se encargaría de escribir sobre la AMIA porque era el experto de diario en el tema. Entonces me ofrecí a a trabajar con Kollman, pero Tiffenberg no dio lugar a mi sugerencia.

Poco tiempo después, el 27 de febrero del 2011, bajo la firma de Kollman, Página/12publicó en su tapa del domingo "Una ayudita a los amigos para acusar a Irán" . El artículo descalifica a las fuentes que aparecen en los cables poniendo en duda la investigación de Nisman y dice que los cuestionamientos a la investigación del fiscal provienen de ex funcionarios judiciales procesados por encubrimiento:

"En los últimos días, el diario El País, seguido luego por La Nación y Clarín, interpretaron que el cable del 27 de mayo señalaba que, según la opinión norteamericana, Nisman, en combinación con Néstor y Cristina Kirchner, pretendieron tapar, con el pedido de detención de Menem y los demás, el problema que por entonces estaba en el centro de la escena: el conflicto con las entidades del campo. En el cable del día 22 queda claro quién sostiene esa hipótesis: los propios Menem y Galeano. Ambos dijeron públicamente que la acusación en su contra era una maniobra política. Sin embargo, todo fue confirmado en las dos instancias judiciales superiores, el juez y la Cámara. Los otros dos que abonan esa teoría del desvío de atención fueron Neuburger y González. Los cables traducen esas opiniones y, sobre el final, Wayne más bien expresa sus dudas."

También cita al propio Nisman para desmentir su cercanía con el gobierno, relación que por entonces era archiconocida: "Página/12 consultó a Nisman sobre una frase del 'garganta profunda´ de la Embajada: 'Nisman está totalmente dominado por el jefe de Gabinete Alberto Fernández. Obedece sus ordenes sin discusión y no descarto que todo sea una maniobra política de Alberto Fernández´. El fiscal respondió brevemente a Página/12. “Vi a Alberto Fernández dos veces en mi vida. Ambas en 2005, cuando se estableció la fiscalía especial para el caso AMIA. En ese momento gestioné ante el jefe de Gabinete la compra del sistema Excalibur de entrecruzamiento de llamadas. El presupuesto dependía de él y por ello lo fui a ver. Nunca más lo vi.”

De obsecuencia, de falta de independencia, de recibir órdenes de la embajada, ni una palabra.

Cuando leí el artículo le dije a Tiffenberg que me llamaba la atención que Página /12siguiera la misma línea editorial de los grandes medios argentinos y extranjeros de proteger a Nisman y salvoguardar la investigación, pese a las dudas y presuntas inconductas que surgían de los cables de Wikileaks. Me contestó que no, que La Nación y Clarín apoyaban la línea Galeano-Mullen-Barbaccia-Nisman, mientras que Página/12 sólo apoyaba  lo que hacía Nisman, que era muy distinto a lo de sus antecesores, (por más que Nisman había trabajado con los fiscales procesados e identificado a los mismos presuntos culpables). 

Un mes más tarde, en marzo del 2011, un colaborador de Wikileaks le entregó una copia de los cables de Argentina al periodista de La Nación Hugo Alconada Mon y tres meses más tarde los cables se hicieron públicos. Sin embargo, nada se publicó hasta la salida deArgenleaks sobre la relación entre Nisman y la embajada.

Nobleza obliga, más allá del generoso espacio que me dieron algunos medios radiales para hablar del tema, empezando por Víctor Hugo Morales, el primer medio gráfico que publicó algo referido a mi capítulo de Argenleaks sobre la connivencia entre Nisman y la embajada fue Clarín. Con la firma de Daniel Santoro, el 29 de agosto del 2011, pocos días después de la salida a la venta de Argenleaks, Santoro escribió "Insólito pedido de disculpas de un fiscal a EE.UU.", referido al profuso pedido de disculpas que Nisman le hicera a distntos funcionarios de la embajada por no anticiparles que pediría la captura de Menem y de otros funcionarios políticos y judiciales por presunto encubrimiento del atentado.

(Nobleza obliga también, esta semana vi a mi estimado y respetado colega Santoro en el canal de noticias del Grupo Clarín defender a capa y espada la acusación de Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman y otras personas, dando por cierta una conspiración que me resulta tan inverosimil como oportunista, políticamente motivada y de difícil comprobación, más allá de la opinión que me merezca el actual gobierno.)

Poco tiempo después Nisman me citó en su despacho a través de su publicista para hablar del libro, invitación que acepté de buena gana como suelo hacer cuando alguien sobre quien escribí quiere comentar lo que dije. En esa reunión Nisman me dijo que si bien puede ser cierto que la embajada le decía esto y aquello, él no siempre le hacía caso y que continuaba investigando pistas alternativas mal que le pesara a la embajada y que la prueba está en el expediente y en que la acusación contra los encubridores de la "conexión local" fue elevado a juicio. (Esta semana el juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, cercano al gobierno, lo contradijo diciendo que muchas veces le pidió a Nisman que ampliara su investigación más allá de los iraníes pero que el fiscal no le hizo caso.) Nisman también me contó que prácticamente toda su información provenía del agente de la Secretaría de Inteligencia Jamie Stiusso, ya que Stiusso tenía la confianza de los servicios secretos estadounidenses e israelíes. Me comentó que Stiusso le pasaba información en bruto y lo que él podía corroborar lo llevaba al expediente.  

Desde entonces la información sobre Nisman  y la embajada desapareció de los medios hasta la firma del convenio con Irán para investigar el atentado en enero del 2013. Era como si existiera una política de Estado que atravesaba gobierno y oposición, medios k y anti k, y los principales representantes de la comunidad judía, de que la causa no se toca y el trabajo de Nisman tampoco.

El convenio con Irán rompió el pacto de silencio y reavivó el interés en mi trabajo con los cables de la AMIA. El 17 de febrero del 2013, a horas de que se discutiera el convenio en el Congreso, publiqué en Página/12 la columna "AMIA.doc." , la que sería la base del capítulo "Nisman" de Politileaks. Más allá de que pensara que el convenio representaba un cambio de política exterior demasiado brusco y arriesgado para el país y la causa AMIA, aún sabiendo que la información sería utilizada por el gobierno para avalar su decisión, me pareció importante compartir con los legisladores lo que decían los cables, a favor y en contra, antes de que tomaran una decisión tan importante.  Salvo la parte donde señalo que los cables muestran que durante su presidencia Nestor Kirchner había rechazado un convenio muy similar al que luego firmaría su esposa, que debí negociar con Tiffenberg palabra por palabra, el resto del texto, que documenta la falta de independencia de Nisman con respecto a la embajada, no mereció ningún reparo. Los tiempos habían cambiado 

Ahora vuelve todo con la denuncia de Nisman y el interés de los medios k en los cables de Wikileaks sobre el fiscal. Pos supuesto que me llamó la atención que esto ocurriera apenas días después del desplazamiento del poderoso y otrora intocable agente  Stiusso. Y sí, claro que puedo estar equivocado, pero la movida de Nisman me huele a carpetazo de los servicios. Aún así, no quiero ser un peón en la batalla política entre el gobierno y la oposición ni avalar conductas de unos u otros que no comparto. Hablé en varias radios pero no quise salir en televisíón por miedo a que mi imagen en determinado canal sea entendida como un apoyo a un lado de la grieta.  Sin tomar partido en cuestiones que me exceden largamente y sin ser un experto en el tema AMIA, entre otras razones porque cuando ocurrió yo vivía en Estados Unidos, quería decir que me duelen las manipulaciones políticas a los familiares de las víctimas que se vienen sucediendo desde que ocurrió el atentado, y la falta de Verdad y Justicia en un tema tan sensible y doloroso para todos los argentinos. 



jueves, 1 de enero de 2015

Werquén SUPERVIVIENTE LORENZO LONCON de la Confederación Mapuche Neuquina: RESPONDE A DECLARACIONES AGRAVIANTES..




  1. TERRITORIO ANCESTRAL NACIÓN MAPUCHE

    LORENZO LONCON RESPIESTA A DECLARACIONES ...

    www.youtube.com/watch?v=phI1K87yAT4
    6 de nov. de 2014 - Subido por Angosturadigital
    LORENZO LONCON RESPIESTA A DECLARACIONES.




  2. https://www.youtube.com/watch?v=phI1K87yAT4

  3. lunes, 19 de octubre de 2009


    Los mapuches tienen apoyo de las FARC y relaciones con la ETA", acusa Carlos Sapag, hermano del gobernador de Neuquén, y enciende la mecha-18-10-09

    Animos caldeados, acusaciones cruzadas
    1. http://memoriaoralancestralautobiog.blogspot.com/2009/10/los-mapuches-tienen-apoyo-de-las-farc-y.html

    2. http://memoriaoralancestralautobiog.blogspot.com/2009/10/los-mapuches-tienen-apoyo-de-las-farc-y.html

    3. http://elmangrullozapala.blogspot.com/2009/10/de-zapala-al-mundo.html


sábado, 6 de diciembre de 2014

G.B.I: METODOLOGIA, TECNICAS EXTERMINIO DE FF.AA. GENOCIDA CHILENA,supervivientes exprisioneras políticas Nieves Ayress, Alejandra Holzapfel , Soledad Castillo, y Nora Brito, que interpusieron una querella por torturas y violencia sexual política






G.B.I: METODOLOGIA, TECNICAS EXTERMINIO DE FF.AA. GENOCIDA CHILENA,supervivientes exprisioneras políticas Nieves Ayress, Alejandra Holzapfel , Soledad Castillo, y Nora Brito, que interpusieron una querella por torturas y violencia sexual política





VIOLENCIA-SEXUAL8
El valiente y desgarrador
testimonio de Nieves Ayress.
Por Villa Grimaldi
Declaró durante dos horas y se entrevistó personalmente con el magistrado.
Por su parte, el ministro Carroza dijo que a pesar de que el Código Penal no tipifica el delito de tortura, debe aplicarse el derecho internacional para que Chile no vuelva a ser sancionado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El lunes concurrió ante el despacho del ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, la querellante Nieves Ayress, en el libelo por violencia sexual en dictadura patrocinada por la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi el 16 de mayo de este año.
Con este trámite judicial las 4 querellantes Alejandra Holzapfel, Nieves Ayress, Soledad Castillo y Nora Brito, cumplieron con relatar a la Justicia, los crímenes contra humanidad a las que fueron sometidas.
Ayress no había podido cumplir con el trámite pues reside en Estados Unidos y llegó acompañada de ex prisioneras políticas y casi todas las querellantes.
En una rueda de prensa, expresó que su lucha es lograr que se tipifique el delito de violencia sexual política y por eso viajó al país a declarar.
Brasileños y paraguayos
Consultada acerca de qué le relató al ministro, explicó que fue secuestrada junto a su padre y su hermano de 15 años de edad, además de toda su familia. La única que no fue arrestada fue su madre quien interpuso un recurso de amparo.
“Me hicieron relatar las torturas a las que fuimos sometidas, lo generalizado eran los golpes eléctricos en las partes más sensibles” del cuerpo y diversas formas de violencia sexual política. Todo ello en Londres 38, encapuchada, relató.
“Después trajeron a mi padre para que escuchara las torturas” y nos expusieron a situaciones de violencia sexual (…) Eso es una tortura muy fuerte, porque uno nuca piensa que con tu papá, con tu hermano van a hacer esas atrocidades”, agregó.
“A mi me torturaron extranjeros, el argentino, el comandante Esteban, habían brasileños y paraguayos. La Operación Cóndor venía ya de esa época. Estoy hablando de enero de 1974. Fui sometida al método aplicado en Brasil conocido por el nombre  Pau de Arara”, y golpes en los oídos, continuó.
“Posteriormente me trasladaron a Tejas Verdes, siempre vendada y encapuchada”, manifestó.
“Ahí fue lo más terrible porque ahí estaba la escuela de tortura y las formas de agresiones y violencia sexual a la que fui expuesta son inenarrables”.
“Me cortaron las orejas, el vientre con un yatagán y nunca tuve atención médica”, sostuvo.
Vi a Manuel Contreras dirigiendo las torturas 
“Nos inyectaban pentotal, con la pretensión de hacernos hablar cosas inconscientemente. Habían civiles, no solamente militares, habían doctores civiles que auscultaban y ellos iban diciendo si las personas iban resistiendo y donde debían aplicar las torturas”, precisó.
“Cuando estaba colgada de los brazos, en una de las sesiones de tortura,  por entremedio de las vendas vi a Manuel Contreras, él estaba ahí dirigiendo las torturas. Me empezó a insultar, ahí me torturaban brutalmente, él era quien daba las instrucciones. Yo sé que era Manuel Contreras cuando lo vi en la foto y en su voz, era él”.
Consultada acerca de la opinión del Presidente de la Corte Suprema, Sergio Muñoz, acerca de que la tortura de tipo sexual es una materia en la cual el Estado de Chile está al debe Ayress señaló que “nosotros esto lo venimos denunciando hace 41 años, el problema es que nadie nos escuchaba, ni los medios de comunicación permitieron exponer en los diarios y en los medios televisivos y era algo que estaba en los reportes. Ahora, después de 40 años, producto de las comisiones de Derechos Humanos,  de las prisioneras y prisioneros políticos se ha podido sacar al aire y hacer estas primeras querellas. Ahora mucha gente no ha denunciado porque todavía está aterrorizada con los militares y eso es muy fuerte”, puntualizó.
“El terror y la destrucción que causaron en nuestras familias  fue atroz, yo vivo en Estados Unidos y acuso al Gobierno de los Estados Unidos de responsable de lo que ocurrió en Chile por la intervención, ellos mandaron dinero, armas y allá por ello también hemos sido detenidos, allá en las entrañas del monstruo”, enfatizó.
Recordó que en la Escuela de las Américas fueron instruidas las Fuerzas Armadas chilenas “para que torturaran y lo siguen haciendo”.
Ministro Carroza: aplicar el concepto internacional de tortura 
Por su parte, el ministro Mario Carroza al término de la entrevista con Nieves Ayress, en conversación con www.villaGrimaldi.cl dijo que en este caso tal como lo resolvió hace poco en el caso de Alberto Bachelet, “pese a que la legislación de la época es la que debe aplicarse, que hablaba de apremios ilegítimos y más bien las torturas eran consideradas como lesiones, pero en estos casos, en vista de estos convenios internacionales, donde definitivamente se ha ido estableciendo y definiendo lo que es la tortura, sobre todo que ya hay ciertos convenios que ya han sido ratificados por Chile, pese a que fueron con posterioridad, eso sí, pero en ese sentido creemos que hoy día tenemos los elementos suficientes para establecer y determinar qué entendemos por tortura”.
“Estos tratos inhumanos, degradantes, los cuales eran considerados como un concepto general, pero que tal vez no recibían el nombre de tortura, pero sí eran tratos crueles, inhumanos, degradantes, de alguna manera eran producidos por estos apremios y ilegítimos y deben ser considerados dentro de lo que es el concepto internacional”, consignó.
“Como Poder Judicial tenemos que ver esta situación, analizarla y que en el tiempo más breve posible abocarnos. Ya hemos sido condenados anteriormente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por, justamente no hacer este tipo de investigaciones en profundidad y creo que hay que cumplir con lo que se nos sancionó, concluyó Carroza.
ClariNet





Gran impacto público causan querellas por violencia sexual a prisioneras y prisioneros durante la dictadura


31-05-2014 18-00-59La acción valerosa de las ex prisioneras políticas Nieves Ayress, Alejandra Holzapfel , Soledad Castillo, y Nora Brito, que interpusieron una querella por torturas y violencia sexual política, patrocinada por el abogado de CODEPU Hiram Villagra, ha provocado gran impacto público. Ex prisioneras y prisioneros han sido requeridos para testimoniar ante medios de comunicación, sobre uno de los abusos mas bestiales cometidos por los represores y  hasta ahora el más silenciado.
Dos ex secuestradas de los centros de tortura y exterminio de la dictadura, Beatriz Miranda y Beatriz Bataszew, brindaron este testimonio en el programa de televisión “Mentiras Veraderas”, del canal chileno La Red.



https://www.youtube.com/watch?v=LJnJxahXA4U







martes, 4 de noviembre de 2014

TERRORISMO MEDIATICO EN EDITORIAL DEL DIARIO lanacion.com.ar ; EN CONTRA DE LA PREEXISTENCIA DE LA NACIÓN MAPUCHE-Miércoles 22 de octubre de 2014 | Publicado en edición impresa

Los argumentos falaces sobre el pueblo mapuche

Por Juan Carlos Radovich(1),
Alejandro Balazote(2),
Mónica Berón(3),
Sebastián Valverde(4)
y Gabriel Stecher(5)

En los últimos días nos hemos vuelto a sorprender ante discursos vertidos en diversos medios de comunicación que tienden a negar la preexistencia –y por consiguiente los derechos– del pueblo originario mapuche. Nos alarma que argumentos largamente refutados por una multiplicidad de investigaciones y producciones desde diversas disciplinas (como la antropología social, la historia, la arqueología y la etnohistoria), tanto en nuestro país como en el extranjero, vuelvan a emplearse para llegar a la errónea conclusión de que “Villa La Angostura nunca fue una zona indígena”, fundamentada en una explicación igualmente insólita: que “los mapuche no andaban en los bosques”.
Precisamente los avances científicos de las últimas décadas revelan el grado de dinamismo que poseían los pasos cordilleranos en Norpatagonia –caracterizados por ser zonas boscosas– a partir de la articulación y complementariedad entre los diversos pueblos indígenas entre sí, y a ambos lados de la Cordillera de los Andes.
A la vez, debemos remarcar los vastos testimonios orales de las diferentes familias mapuche asentadas en la zona con anterioridad a la consolidación del Estado en la región y a la “efectiva frontera” con el actual país de Chile.
En plena coherencia con estos relatos de diversas familias, existe una contundente evidencia histórica que da cuenta de la presencia de población mapuche en la zona cordillerana del Departamento Los Lagos.
En este sentido, en el libro Antigüedades en la Región de los Lagos Nahuel Huapi y Traful, autoría de Milcíades Vignati –uno de los primeros etnógrafos de los pueblos indígenas de la Patagonia– (Instituto del Museo de la Universidad Nacional de La Plata. La Plata, Argentina, 1944), se presenta un croquis realizado por el comandante Bejarano en 1872 de la margen norte del lago Nahuel Huapi, el área de la península Huemul y zona cordillerana (de paisaje boscoso). En dicho croquis se puede observar claramente la presencia de tolderías, e incluso figuran los nombres de lonkos mapuche como Saihueque, Ñancucheo y Quenquemtreu (Quintriqueo), este último antepasado de la actual comunidad homónima. Este dato posee gran relevancia, ya que permite demostrar con respaldo documental la presencia ancestral de estas familias con anterioridad a la denominada Conquista del Desierto.
Cabe recordar que cuando se conformó la Colonia Agrícola Pastoril Nahuel Huapi, en el año 1902, les fue otorgado el lote Nº 9 (donde actualmente se asienta el ejido de la localidad de Villa La Angostura) a los pobladores mapuche Ignacio Antriau y José María Paisil. Pero, además, estos pobladores indígenas colaboraron con la “comisión de límites” que trabajó en la zona por aquellos años y que concluyó precisamente con la delimitación de la frontera con Chile en 1902, después del fallo del laudo arbitral británico. Este beneficio a los antepasados que dan origen a la actual comunidad Paichil Antriao les fue otorgado justamente como reconocimiento por su colaboración con la comisión de límites.
El hecho de que Antriau y Paichil colaboraran con los responsables de trazar la delimitación fronteriza es la muestra más elocuente, no solo del grado de conocimiento y uso que efectuaban del territorio –donde en la actualidad se asienta Villa La Angostura–, sino también del hecho de que su asentamiento en la zona era previo a la constitución de los límites entre ambos Estados.
Muchas otras familias mapuche también se encontraban asentadas en la zona cordillerana en las proximidades del lago Nahuel Huapi. Un ejemplo de ello son los Quintupuray del lago Correntoso (que actualmente conforman la comunidad del mismo nombre). Los relatos orales de estas familias revelan la presencia ancestral en su área actual de asentamiento, pero lo mismo afirma el emblemático libro de Curruhuinca Roux Las matanzas del Neuquén. Crónicas mapuches (Buenos Aires, Editorial Plus Ultra, 1993), que sostiene: “Los Quinto [por los Quintupuray] se hallaban en Correntoso desde antes que naciera Parques, en el ’34. Desde mucho antes. Se mentaba que vivían allí cuando Roca entró a Neuquén, en el ’79 [por 1879]” (Curruhuinca Roux; 1993:264). Los antecedentes que aquí exponemos (y sobre los cuales no nos explayamos por motivos de espacio) son sólo una breve muestra de los sólidos y vastos antecedentes que desde ya es factible consultar en diversas investigaciones, publicaciones y documentos.
Por otro lado, cabe señalar que la disciplina histórica en las últimas décadas ha asumido visiones mucho más dinámicas y que conciben la sociedad en términos más complejos –que lo considerado tradicionalmente–, donde no puede construirse la historia de la región o localidad recuperando exclusivamente los testimonios de un sector social (en este caso los denominados “pioneros”). Por el contrario, es necesario atender a múltiples grupos sociales (como los pueblos indígenas, criollos de escasos recursos muchas veces también con ascendencia indígena, etc.), de los cuales se han empezado a conocer sus vivencias en años recientes.
Por cierto, dejar afuera a estos grupos sociales sería no considerar a la mayor parte de la población de aquel entonces, que tal como lo revelan los propios censos de la época, estaba constituida –en orden de importancia demográfica– por migrantes chilenos, argentinos de escasos recursos, en tanto los pobladores europeos representaban un porcentaje mínimo.
Según el Segundo Censo de la República Argentina de 1895 (primero efectuado en la región) para el Departamento IV (actualmente Aluminé, Huiliches, Lácar y Los Lagos) la población de nacionalidad europea era de tan solo 34 habitantes (lo que representaba el 1,2% del total) mientras los registrados como chilenos ascendían a 1401 habitantes (51,0%), 1301 argentinos (47,4%) y 10 censados como de “otras nacionalidades” (0,4%) (Segundo Censo de la República Argentina; 1898).
En el tercer censo, de 1914, esta proporción no había variado demasiado, ya que en el Departamento Lagos (actual distrito del mismo nombre junto a Lacar) los argentinos eran 1519 (46,7%), los chilenos 1531 (47,0), los europeos 141 (4,3%) y otros orígenes (1,9%) (Tercer Censo Nacional, 1916).
Como miembros de la comunidad científica deseamos expresar nuestra preocupación por estos mensajes vertidos en diferentes medios de comunicación por autores no especializados que, desconociendo los aportes académicos de varias décadas en relación con el tema (y que son compartidos por vastos sectores de la sociedad), terminan siendo empleados para deslegitimar al pueblo mapuche, creando confusión y despertando sentimientos discriminatorios en la sociedad nacional.
Instamos a la opinión pública en general, a los medios masivos de comunicación y a los funcionarios involucrados a abordar la temática con la complejidad y responsabilidad que se merece, acorde con los avances científicos de las últimas décadas y con lo estipulado en la Constitución nacional, las provinciales, así como las demás legislaciones vigentes –que establecen la autoridad de organismos públicos responsables de este tema– que ya han reconocido al pueblo originario mapuche y a diversas comunidades de la zona.
1. UBA, Conicet, Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inapl).
2. Facultad de Filosofía y Letras (UBA).
3. UBA, Conicet, Presidenta de la Sociedad Argentina de Antropología (SAA).
4. UBA, Conicet.
5. Cátedra de Extensión Rural - Asentamiento Universitario San Martín de los Andes, Universidad Nacional del Comahue.




lanacion.com

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Miércoles 22 de octubre de 2014 | Publicado en edición impresa



Editorial

Propiedad indígena y usurpaciones

Es necesario distinguir entre la existencia de un posible conflicto social y la actitud de aprovechadores de los reclamos de pueblos aborígenes
La conmemoración del quinto centenario del descubrimiento de América activó movimientos indígenas en todo el continente, así como estudios acerca de la situación de los pueblos originarios en varios países latinoamericanos. Sin embargo, la persistencia de abusos y atropellos en otros países de la región no puede dar derechos en naciones ajenas a aquellos conflictos, como es el caso de la Argentina.
Son muy preocupantes las tendencias anárquicas que se vienen produciendo desde hace algunos años en el sur de nuestro país y que se manifiestan en ocupaciones de campos y otras usurpaciones a la propiedad privada, a veces violentas, como ha ocurrido en diversos casos en que fueron removidos cementerios familiares e instalaciones de viviendas o establecimientos destinados a beneficiarse con actividades turísticas.
En efecto, la usurpación de tierras en las provincias de Neuquén y Río Negro ha constituido desde hace ya demasiado tiempo una violación de los legítimos derechos de decenas de propietarios que han visto menoscabado su derecho de propiedad.
La persistencia de las irregularidades y abusos que hoy en día se cometen fueron gatillados por activistas de dudosa o nula legitimidad, y no tendrían otro fin que profundizar un conflicto. Se trata de un cóctel explosivo en el que se combinan reivindicaciones de inexistentes pueblos originarios sobre territorios que consideran tradicionales, por una parte, con acciones clientelistas a cargo de intendentes e incluso de gobernadores que facilitan esas ocupaciones con fines políticos, generando, a su vez, muy serios problemas jurídicos sobre los datos catastrales y los registros de tierras.
Tal como informó recientemente este diario, hay unas 140 causas de reclamos territoriales de mapuches en la Patagonia (60, en Río Negro, y 80, en Neuquén), mientras que 347 representantes de esa comunidad están imputados por el delito de usurpación.
El último hecho grave conocido fue el incendio del refugio Neumeyer, en el Club Andino Bariloche, en tierras del Parque Nacional Nahuel Huapi. Un supuesto sector de esa agrupación aborigen se adjudicó la autoría del ataque. Sin embargo, todas las comunidades y organizaciones regionales indígenas desconocieron al grupo que se identificó como Movimiento Mapuche Autóctono Puel Mapu.
Quienes han estudiado seriamente el origen y destino de los pueblos originarios parecen coincidir en señalar que los mapuches recién habrían llegado a nuestra Patagonia en los últimos cien años y aún hoy continúan migrando hacia la Argentina.
Asimismo, esos estudiosos tienden a coincidir claramente en que son originarios de lo que es hoy el sur de Chile. Y, ciertamente, si no son oriundos de nuestro país, no tienen mayor derecho sobre territorio argentino, como tampoco los tendrían los galeses, hoy legítimamente instalados en Chubut, como los irlandeses y holandeses afincados en la provincia de Buenos Aires, o los checos, croatas e italianos a lo largo del país, por haberse radicado y adquirido nuestra nacionalidad.
Somos nación por haber nacido en un contexto histórico determinado, que abarca el ?descubrimiento, la conquista, la colonización y la organización interna, hasta la conformación institucional como república soberana. Ese proceso político nos constituyó en una Nación-Estado la que, a su vez, nos otorgó legalidad institucional dentro de un ámbito jurídico-político determinado.
Pero, a no engañarse, en el caso de los mapuches, la posesión de la tierra es el fondo de la cuestión. Muy curiosamente, el acento se encuentra puesto en los campos y fincas con mayor valor inmobiliario, aunque también en la inmensa estepa patagónica. Los pequeños pobladores con tenencia precaria son frecuentemente acosados por grupos dirigidos y organizados.
Cuando la reforma constitucional de 1994 consagró el artículo 75 inciso 17 y dispuso que corresponde al Congreso "reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos, así como la propiedad y posesión comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan.", estaba dando cumplimiento al artículo 3 de la ley 24.309, que se refería únicamente al reconocimiento étnico y cultural de tales poblaciones, pero sin habilitar la modificación del derecho de propiedad, establecido en la parte dogmática de la Constitución, cuya reforma fue expresamente prohibida.
La consecuencia de esa reforma no ha sido menor, toda vez que, como lo reconocen muchos constitucionalistas, debe ahora armonizarse el tradicional sistema de propiedad privada con esta nueva modalidad de propiedad comunitaria sin que, hasta la fecha, y a veinte años de la reforma constitucional, se haya sancionado una nueva ley de tierras y que no se haya reglamentado acabadamente la cuestión. Es sorprendente, asimismo, que el tema fuera excluido del Código Civil y Comercial de la Nación recientemente sancionado y promulgado.
Nos encontramos frente a otro tema vinculado con el manifiesto deterioro cultural e institucional del que sacan provecho algunos activistas en ambos lados de la Cordillera. Por el momento, la única barrera que el Gobierno ha puesto al avance de estas llamadas comunidades es el consabido populismo instrumentado a través de planes sociales, del acceso a la televisión pública y al dinero de fácil adquisición.
Resulta menester que el Congreso legisle responsablemente sobre esta delicada cuestión a los efectos de establecer límites precisos al ejercicio pleno de los derechos consagrados en la Constitución.
Debe definirse, por ejemplo, qué pueblos son o no originarios, debiendo precisarse en qué condiciones se adquiere el derecho a la propiedad comunitaria de tierras cuya posesión tradicionalmente ocupó otra comunidad, entendiéndose por tales a los que efectivamente mantenían territorios y culturas anteriores a la ocupación de esas tierras, como los guaraníes y los diaguitas, pero evitando que se agazapen los saqueadores detrás de legitimidades inexistentes, como las tribus nómades que cruzaban la Cordillera para, en malones, robar ganado y asolar poblaciones como si ello comportara una práctica comercial legítima.
El reconocimiento claro y preciso de los límites expuestos no excluye que los organismos pertinentes puedan avanzar en una agenda de desarrollo con programas sobre emprendimientos y educación, entre otros, para mejorar la calidad de vida de sectores postergados de la población.
La Patagonia ofrece así un lamentable contexto de abandono y deudas internas, donde se entremezclan pobladores sin papeles con referentes políticos inescrupulosos, con inversionistas con escaso apego productivo y mucho interés especulativo.
A todo eso se agrega la carga histórica de una pretendida guerra no asumida, en la que los colonos de origen criollo y europeo llegaban a esas tierras contemporáneamente al exterminio de los tehuelches en manos de los mapuches o araucanos arribados desde lo que hoy es la República de Chile.
Hay también cierto romanticismo por parte de capitales filantrópicos de origen europeo que suelen apoyar a estos movimientos, siendo que tales fondos son muchas veces captados por oportunistas dedicados a convencer a supuestos descendientes de "recuperar lo que les corresponde" cuando, en realidad, muchas veces se trata de sectores "transculturados", tergiversadores de la verdadera realidad de los hechos, de extracción urbana, lo que termina generando grupos sociales dependientes del Estado.
Es menester distinguir la inexistencia de un pretendido conflicto social de la manifiesta actitud de algunos ventajistas.
La imagen lamentable de la estatua del general Julio Argentino Roca -de cuya muerte se cumplieron cien años el último domingo-, cubierta de pintadas y de leyendas tildando de genocida -un delito inexistente en su tiempo- a quien incorporó importantísimas extensiones a nuestro territorio, no es más que una nueva tergiversación de un relato que sólo pretende esconder la verdad bajo la alfombra para sacar réditos mezquinos.
Resulta necesario poner paz y orden en esta importante cuestión, ejerciendo la ley y la autoridad para que no volvamos a internarnos en un estado de naturaleza preestatal, en el que los hombres libres y justos no tengan ante sus manos otra alternativa más que la defensa propia de sus derechos.