miércoles, 11 de noviembre de 2015

ESTADO CRIMINAL PERROCHETISTA CHILENO SUBSIDIA EN US$ 600 MILLONES A EMPRESAS FORESTALES DEL GRUPO ANGELINI Y MATTE y a su holding CMPC (Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones)

JUNTO A EMPRESAS FORESTALES DEL GRUPO ANGELINI RECIBIÓ US$ 600 MILLONES DEL ESTADO

Colusión del papel liquida subsidio que benefició por décadas al Grupo Matte

Si hasta hace poco eran unas pocas voces las que rechazaban la prórroga del millonario subsidio público a las empresas forestales, la colusión del papel higiénico protagonizada por la empresa del Grupo Matte (CMPC) logró acallar a sus partidarios en el Congreso y en el gobierno. Creado en dictadura por Pinochet, este subsidio ha traspasado US$875 millones hasta 2014, beneficiando principalmente a las forestales de los grupos Angelini y Matte. Cuando la prórroga a este beneficio estaba a punto de ser aprobada, la colusión del papel orquestada por el Grupo Matte cambió drásticamente su suerte.
Herido de muerte está el subsidio forestal instaurado en 1974 por la dictadura militar, gracias al cual los grupos económicos Matte y Angelini ingresaron a sus negocios cerca de US$600 millones que el Estado les traspasó a sus empresas madereras durante 40 años para financiar plantaciones de bosques de pino y eucaliptos. Fue también el incentivo para la creación de un modelo de negocios exportador, con una altísima concentración de la propiedad en manos de ambos grupos, que abarca la producción de celulosa, papel y maderas elaboradas.
El escándalo por la colusión del papel higiénico -cuya materia prima sale de los bosques- que tiene como protagonista al Grupo Matte y a su holding CMPC (Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones), tuvo entre sus efectos congelar -en el gobierno y en el Congreso- los intentos por prorrogar hasta 2018 el subsidio conocido como Decreto Ley 701.
Eliodoro Matte
Eliodoro Matte
Uno de los impulsores originales de ese subsidio -que no se renueva desde 2013- fue Julio Ponce Lerou, cuando era el principal ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y también yerno de Augusto Pinochet. Ponce Lerou es hoy el controlador de las empresas Soquimich, las que tienen tres frentes abiertos en la justicia: están siendo investigadas por el financiamiento ilegal de la política, por las irregularidades del llamado “Caso Cascadas” y por los severos cuestionamientos que han surgido al contrato suscrito con el Estado para explotar el Salar de Atacama.
“Ahora que se ha conocido la colusión del Grupo Matte esperamos terminar definitivamente con este subsidio”, dijo a CIPER el senador por Los Ríos, Alfonso de Urresti (PS), quien formó la llamada “Coalición contra la prórroga del Decreto Ley 701″ junto a los senadores Rabindranath Quinteros (PS), Eugenio Tuma (PPD), Alejandro Navarro (MAS), cinco ONG y las fundaciones Pumalín, Terram y WWF Chile (World Wildlife Found).
Esta agrupación logró paralizar el proyecto de ley enviado en mayo de 2015 por la Presidenta Bachelet, que extendía el subsidio desde 2016 al 2018, con un presupuesto de $35 mil millones (US$50 millones). La iniciativa legal había sido aprobada en julio pasado por la unanimidad de los integrantes de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, con los votos desde la UDI al PS, sin que se hiciera previamente una discusión de fondo.
Fueron las gestiones de esta coalición contra el DL 701 las que lograron frenarlo antes que continuara su tramitación en la Comisión de Hacienda en la Cámara de Diputados. “Con la colusión ya no hay piso político para la prórroga”, insistió De Urresti, situación que reconoció la semana pasada el ministro de Agricultura, Carlos Furche.
Forestal Mininco y Agrícola Monte Aguila -las empresas del Grupo Matte que concentran el patrimonio de bosques en Chile- recibieron dineros del DL 701 incluso recientemente, según informó la CMPC en su Memoria Anual de 2014. En total fueron $350 millones si se suman los aportes de los últimos años. Un monto pequeño comparado con los subsidios recibidos por las grandes empresas forestales entre 1974 y 1998.
Hasta 2013 el Estado subsidió la forestación de 1,2 millón de hectáreas por la vía del DL 701 (modificado en 1998 y 2011) entregando a grandes, medianos y pequeños propietarios un total de US$ 875 millones de dólares.
El mercado forestal chileno está dominado por dos actores principales: Arauco (Angelini) y Mininco (Matte), al que se suma bastante más lejos Masisa (de capitales suizos). Junto a ellos coexisten las empresas que califican de medianas si sus ventas no superan las 100 mil UF anuales y los pequeños productores que poseen máximo 12 hectáreas de riego. La llamada “Agricultura Campesina”, con 278 mil familias, ha tenido un menor acceso pues mayoritariamente produce leña y carbón.
Quienes se llevaron el gran pedazo del subsidio estatal han sido los dueños de los grandes predios, los mismos que actualmente son propietarios de las industrias que producen maderas, papel y celulosa. Así lo estableció en 2014 un estudio realizado por la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad Católica, por encargo de la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda (ver documento de evaluación).
En 1983, por ejemplo, los pequeños madereros recibieron $136,5 millones por los escasos 120 subsidios que les fueron otorgados. En cambio, los grandes y los medianos se llevaron $7.834 millones por los 2.327 subsidios que el Estado les entregó ese año (calculados a $ de 2010).
Aunque esta enorme desproporción se redujo parcialmente a partir de 1998, con el cambio normativo (Ley 19.561) que buscó beneficiar con el bono a un mayor número de pequeños propietarios, finalmente éstos sólo recibieron el 39,2% de los 186.384 bonos de forestación concedidos desde 1976 a 2012. Medido en dineros públicos, los pequeños sólo consiguieron el 33,8% de los subsidios pagados entre 1982 y 2012, un avance si se considera que hasta 1997 los grandes y medianos se llevaron el 94,2% de las platas del Fisco para plantar bosques.
“Impedir la prórroga del bono es un paso indispensable para decidir un nuevo modelo que se haga cargo de los efectos negativos del DL 701”, aseguraron a CIPER representantes de la ONG Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo. Reconocen que también hubo efectos positivos, como la recuperación de terrenos deforestados y la creación de un polo exportador que no existía y que en 2014 alcanzó los US$ 6.094 millones en ventas al exterior.
René Reyes, vicepresidente de la agrupación, acusa que el modelo que inspiró el bono está agotado: “Causó más concentración de la propiedad de la tierra en beneficio de unos pocos, está afectando los recursos hídricos y eliminó la biodiversidad en grandes extensiones del país”.

EL YERNO DE PINOCHET Y EL BONO

Durante el gobierno de la Unidad Popular, el ingeniero forestal Julio Ponce Lerou había trabajado para la CMPC en Concepción. Para entonces ya estaba casado con Verónica Pinochet Hiriart y después del golpe su suegro lo catapultó a la jefatura máxima de la Conaf en 1974, desde donde impulsó el subsidio forestal al tiempo que aumentaba su patrimonio personal con negocios paralelos y ponía en práctica una contrarreforma agraria para devolver predios a los antiguos propietarios expropiados, según documenta el libro “A la sombra de los cuervos” (agosto 2015) de Javier Rebolledo. (Ver reseña del libro).
En esa misma época, el joven ingeniero Eliodoro Matte -hijo del dueño de la CMPC- volvía a Chile desde la Universidad de Chicago y fue fichado por el régimen militar en el Ministerio de Salud, donde preparó la privatización de Laboratorios Chile.
Julio Ponce Lerou
Julio Ponce Lerou
En rigor, fue el ex ministro de Economía de Pinochet, Fernando Léniz Cerda, el creador del subsidio forestal, lo que no era extraño pues Léniz había sido ejecutivo de la CMPC, presidente del gremio maderero (CORMA), y venía madurando esa idea desde el gobierno de Frei Montalva.
A Ponce Lerou le correspondió operativizar el bono y, al mismo tiempo, privatizar el gigantesco Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, propiedad de la estatal Corporación de Fomento (CORFO), que tenía 360 mil hectáreas de extensión. En 1984, en plena dictadura, las denuncias impulsadas principalmente por el empresario Ricardo Claro, sobre cómo Ponce Lerou había usado a terceras personas para explotar la madera del Complejo Panguipulli en beneficio personal, provocaron un gran escándalo y su salida de varios directorios de empresas públicas.
Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) –“El trabajo decente en la industria forestal de Chile” (2012)- apunta a que en los primeros años después del golpe militar, el nuevo gobierno se apoderó de predios asignados por la reforma agraria: “Tanto las tierras expropiadas a campesinos como a comunidades mapuches fueron rematadas y compradas por sectores empresariales, quienes a su vez adquirieron el patrimonio e infraestructura maderera y celulósica liquidada por el Estado”.
Según el informe de la Cámara de Diputados sobre las privatizaciones de empresas estatales durante la dictadura, Ponce Lerou salió de la CONAF en 1980 como propietario de numerosos fundos. Durante su gestión -de 1976 a 1980- se entregaron 3.389 bonos por el DL 701, y solo 106 de ellos beneficiaron a pequeños propietarios.
De allí, el yerno de Pinochet saltó a la gerencia de empresas CORFO, desde donde encabezó el traspaso a privados de Celulosa Constitución y Celulosa Arauco, ambas hoy de propiedad del Grupo Angelini; y de Inforsa, ahora en manos del Grupo Matte.

MILLONARIA INYECCION

Inicialmente, el DL 701 financió el 75% de los costos netos de la plantación de bosques hechas por particulares. El subsidio se pagaba por una sola vez. A ello se sumó un bono por la administración del proyecto en los llamados “terrenos con aptitud forestal”, que se cancelaba cada año. Y finalmente, se agregó una rebaja a las contribuciones del terreno forestado y otra rebaja al impuesto a la renta por los futuros ingresos del propietario, cuando el bosque estuviera produciendo (lo que se calculaba unos 20 años después de la plantación).
Como el pago demoraba unos dos años en materializarse -eran requisitos para obtenerlo presentar un plan de manejo y un estudio técnico- los pequeños propietarios no tuvieron espaldas financieras para hacer frente a los gastos iniciales. De esta manera, el subsidio del Estado fue capturado casi totalmente por las grandes empresas hasta 1997.
El informe de la Dirección de Presupuesto de 2005, que evaluó el DL 701, concluyó: “Durante los primeros años los beneficiarios de la bonificación y de los bonos de administración y poda fueron las empresas forestales y los empresarios agrícolas que tenían importantes extensiones de aptitud forestal”. Sólo el 5,8% de la superficie beneficiada pertenecía a los pequeños madereros.
Según las estadísticas de la CONAF, entre 1976 y 1997 se bonificaron 944.176 hectáreas para forestación (ver tabla). Eso se tradujo en que hasta 1997 el Estado entregó a los privados US$ 369 millones, de los cuales escasos US$ 18,5 millones fueron para los propietarios de menor tamaño. (ver artículo de La Tercera).
30.07.03.faenas en el bosqueEn 1998 la nueva Ley 19.561 modificó el DL 701 para focalizar el bono en los pequeños productores, incrementándoles el subsidio hasta el 90% de los costos de plantación. A los grandes propietarios les rebajó el bono al 50%. Gracias a ello, desde esa fecha hasta 2010, las Pymes forestales obtuvieron el 49% de los US$ 476 millones que entregó el Fisco. Pero los grandes y medianos empresarios forestales continuaron llevándose la mayor parte, desbalance que se acentuó de 2011 a 2013, periodo en el que se repartieron US$ 30,9 millones, de los cuales el 61% fue para las empresas dominantes. Una discriminación que se mantuvo a pesar de que un nuevo cambio al DL 701 amplió los beneficios a las comunidades indígenas.
En total, durante los últimos 40 años el Estado transfirió a las grandes y medianas empresas del rubro US$ 612 millones, mientras las pequeñas y los campesinos de la “Agricultura Familiar” obtuvieron US$ 263 millones. Eso, sin contar la rebaja de contribuciones y el beneficio tributario a largo plazo.
Según el informe UC/Dirección de Presupuesto de 2014, los bonos de forestación por hectárea variaron en esas cuatro décadas desde $76 mil hasta $520 mil, medidos a valor del año 2010.
Todo este gigantesco financiamiento público permitió a los grupos Matte y Angelini incrementar su patrimonio a costa del Estado e incluso les posibilitó incrementar considerablemente sus tierras, pues hasta fines de los años 90 las hectáreas eran baratas en el sur, afirma René Reyes, de los Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo.

 LAS HECTAREAS DEL GRUPO MATTE

En 1974 la CMPC inicia su “vasto programa de plantación de pino radiata”, según consigna en la Memoria Anual de 2011. Al ejercicio de 2014, el holding reconoció que poseía 476 mil hectáreas en Chile a través de Forestal Mininco y Forestal Monte Águila, aparte de las 160 mil que tiene en Brasil y Argentina. Estas cifras la ubican como la segunda empresa con más bosques en Chile después del Grupo Angelini (Forestal Arauco), cuyas plantaciones suman 725 mil hectáreas. El total de hectáreas plantadas en Chile es de aproximadamente 3 millones, equivalentes a 30 mil kilómetros cuadrados, que es la superficie de la Región del Maule.
En la ExpoCorma de 2013 las grandes empresas y el gremio maderero manifestaron su interés por el futuro del Decreto Ley 701 y su preocupación por el retraso de la prórroga.
-En el sector forestal creemos que se puede plantar más, pero hoy todos los proyectos de ley se politizan, es tremendo, y nadie mira qué es lo que gana el país –afirmó Gonzalo García, secretario general de la CMPC y ejecutivo clave del Grupo Matte.
A su vez, el gerente de asuntos corporativos de Arauco, Charles Kimber, señalaba entonces que “es una lástima” que el DL 701 se haya demorado, “especialmente porque beneficia a los pequeños productores. Esto no beneficia a las grandes empresas forestales, porque ellas no hacen uso del DL 701″.

“PATETICA” APROBACION DE DIPUTADOS

En mayo pasado, pese a las voces críticas, la Presidenta Bachelet envió el proyecto de ley para prorrogar el DL 701 hasta 2018. En el mensaje a la Cámara de Diputados argumentó que su programa de gobierno había contemplado extender el beneficio y así generar condiciones para discutir una nueva ley de fomento forestal. Cabe recordar que en la investigación judicial del financiamiento ilegal de la política, que lleva a cabo el Ministerio Público, se ha acreditado que varias personas que participaron en el programa de gobierno de Bachelet, fueron pagadas –a través de la sociedad Asesorías y Negocios de Giorgio Martelli- por el Grupo Angelini.
El proyecto lo tramitó la Comisión de Agricultura, cuyos diputados escucharon los argumentos a favor del bono del ministro de Agricultura, Carlos Furche, y del director de Conaf, Aarón Cavieres: plantar 39 mil hectáreas generará 5 mil nuevos puestos de trabajo. En julio, el proyecto fue aprobado por la unanimidad de los siete diputados presentes en esa oportunidad: José Pérez Arriagada (PR y presidente de la comisión), Loreto Carvajal  (PPD), Felipe Letelier (PPD), Christian Urízar (PS),Pedro Alvarez-Salamanca (UDI), Ramón Barros (UDI) e Ignacio Urrutia (UDI). Cuatro de los parlamentarios representan distritos de las regiones del Maule y Bío Bío, en ambas los dos grupos dominantes del rubro poseen extensas plantaciones forestales.
Alfonso De Urresti
Alfonso De Urresti
Según un informe que presentó la diputada Carvajal, prácticamente no hubo discusión. Ella hizo “alusiones” a las críticas sobre la falta de claridad del beneficio para los pequeños y medianos productores. El diputado Diego Paulsen (RN), quien se inhabilitó de votar por tener intereses en el rubro maderero, pidió aclarar si el DL 701 estaba priorizando a las Pymes “y no, como ha ocurrido hasta ahora, a grandes empresarios forestales”, dijo. A su vez los diputados Pérez, Barros y Urrutia, pidieron legislar a la brevedad el proyecto para apoyar a los pequeños productores, mientras Letelier reconocía que la prórroga al subsidio habría requerido un mayor análisis.
“Patética” fue el calificativo que le adjudicó el senador Alfonso de Urresti (PS) al episodio de la Cámara: “La prórroga se aprobó de una manera patética, sin discusión y unánimemente. Pero logramos congelarla porque en ese momento habíamos hecho una presentación al gobierno, haciendo ver que requería de la consulta indígena. El subsidio ha sido vendido como una panacea y la realidad es que el modelo que se construyó con él está en crisis y no se puede prorrogar sin hacer una evaluación seria de sus resultados”, dijo a CIPER.

CRECE EL RECHAZO

El escándalo por la colusión del papel higiénico del Grupo Matte dio nuevos bríos a los críticos del DL 701, que esperan impedir que resucite. René Reyes, vicepresidente de los Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, opinó que “hay escaso piso político para aprobar la prórroga de un subsidio que beneficia a empresas que se coluden, como es CMPC”.
Sus partidarios replican que la consecuencia de no prorrogarlo es que disminuirá la cantidad de nuevas hectáreas forestadas. Reyes lo reconoce, pero dice que la agrupación que representa lo ve “como una oportunidad para discutir un nuevo modelo forestal que considere el cambio climático, la diversificación productiva en torno a otras especies y la necesidad de disminuir la alta concentración de la propiedad forestal”.
Camila Merino Ministra de trabajoPor el rechazo definitivo también están la Federación Nacional de Sindicatos de Conaf, la Confederación de Trabajadores Forestales y 27 destacados académicos de la Universidad Austral.
Los trabajadores ponen el acento en preparar la ley que creará el Servicio Forestal que reemplazará a la Conaf, y una nueva normativa de fomento que considere a la agricultura familiar campesina y a los trabajadores, con uno de sus focos puestos en superar las desigualdades de este sector de la economía.
El análisis de los académicos es lapidario: piden el fin del DL 701 y su mirada apuesta al medio ambiente a largo plazo. En su reemplazo piden una legislación que incentive el bosque nativo, ayude a recuperar la biodiversidad y la disponibilidad de agua, ya que los estudios en Chile y el mundo pronostican la disminución de las lluvias y la mayor recurrencia de las sequías en la zona central y sur del país. Como antecedente de los efectos negativos del bono creado por Pinochet, advierten que reemplazar un 10% de bosque nativo por plantaciones de pino y eucaliptos hace disminuir en 20% la disponibilidad de agua en verano, como ya ha ocurrido en la Región del Maule.
ciper



Miércoles 11 noviembre 2015 | 16:39 Actualizado: 16:39

Estado ha entregado cerca de US$ 600 millones a empresas forestales de Matte y Angelini


El reciente caso de colusión del denominado “cartel del confort”, ha puesto en el ojo del huracán a la industria relacionada con el mundo papelero, entre ellos los negocios forestales que en Chile son controlados principalmente por dos grupos económicos: Matte (Forestal Mininco) y Angelini (Forestal Arauco).
En los últimos 40 años, el Estado ha entregado a estos holdings cerca de US$ 600 millones por concepto delDL 701 creado durante la dictadura en 1974 cuando el director de Conaf era, Julio Ponce Lerou, el ex yerno del dictador Augusto Pinochet.
En una investigación de CIPER se detalla que “el DL 701 financió el 75% de los costos netos de la plantación de bosques hechas por particulares”.
Este año, la Presidenta Michelle Bachelet envió un proyecto de ley que busca prorrogar el DL 701 hasta el 2018, sin embargo, tras el reciente caso de colusión de CMPC (que pertenece al grupo Matte) y SCA (ex PISA), las probabilidades de aprobación de esta iniciativa han disminuido considerablemete, esto a pesar de que la Comisión de Agricultura dio luz verde al proyecto en julio pasado.
Al respecto, el diputado Alfonso de Urresti (PS), señaló a CIPER que “la prórroga se aprobó de una manera patética, sin discusión y unánimemente. Pero logramos congelarla porque en ese momento habíamos hecho una presentación al gobierno, haciendo ver que requería de la consulta indígena. El subsidio ha sido vendido como una panacea y la realidad es que el modelo que se construyó con él está en crisis y no se puede prorrogar sin hacer una evaluación seria de sus resultados“.
En total, este subsidio ha otorgado US$ 612 millones a las grandes y medianas empresas y US$ 263 millones a pequeñas empresas y campesinos.

biobio

martes, 27 de octubre de 2015

Estados Unidos desclasificó informes de la CIA que le atribuían a Pinochet el crimen de Orlando Letelier - ---------John Dinges 25 Octubre, 2015

LOS INFORMES DE LA CIA QUE PUDIERON CAMBIAR LA HISTORIA

Un bombazo sobre la culpabilidad de Pinochet, recibido muy tarde


Existe un dicho: “Si golpeas a un rey, debes matarlo”.
En el caso del dictador chileno Augusto Pinochet, cinco presidentes de EE.UU. —desde Jimmy Carter hasta George W. Bush— tuvieron el arma potencialmente letal en su contra, pero nunca la descargaron. La semana antepasada, finalmente, el Departamento de Estado publicó documentos que mostraban claras evidencias, provenientes de fechas tan tempranas como 1978, de que Pinochet dio la orden de cometer un atentado terrorista en la capital de Estados Unidos: el asesinato de Orlando Letelier y de una mujer americana.
El golpe finalmente se dio, pero el rey ya estaba muerto. Pinochet reinó en Chile por 17 años y murió en 2006, cuando todavía se encontraba bajo investigación judicial por crímenes contra los derechos humanos. Sin embargo, nunca fue condenado.
“Hubiera tenido un impacto catastrófico para Pinochet”, declaró el embajador chileno en Washington Juan Gabriel Valdés. “EE.UU. podría haber cambiado la historia simplemente acusando al culpable de un crimen cometido en su capital, respecto del cual tenía todo el derecho de pedir justicia y todo el poder para aplicarla”.
La posición de Pinochet como jefe de las fuerzas armadas de Chile se hubiera vuelto “insostenible”, expresó Valdés, pues revelar esa información habría sido un mensaje inequívoco para todos los chilenos —de derecha e izquierda— de que EE.UU. ya no consideraba a Pinochet aceptable.
El regreso de Chile a la democracia —lo que finalmente sucedió en 1990— hubiera sido mucho más rápido y “probablemente hubiera ocurrido sin Pinochet”, añadió.
LOS OCHO INFORMES DE LA CIA
El crimen de que se acusaba a Pinochet ocurrió el 21 de setiembre de 1976. Un coche bomba armado por un agente chileno mató a Letelier y a Ronni Moffitt cuando manejaban por Massachusetts Avenue, en Washington DC. El esposo de Moffitt, que trabajaba para Letelier, también estaba en el auto pero logró sobrevivir. Letelier era un exembajador ante los Estados Unidos y había sido también ministro de Relaciones Exteriores y de Defensa en el gobierno de Salvador Allende. Exiliado en Washington luego de pasar un año en el campo de detención de Isla Dawson, tenía un acceso extraordinario a los círculos de poder de Washington y era la voz opositora a Pinochet más influyente en los Estados Unidos.
Una investigación del FBI condujo a cargos criminales, en 1978, en contra de varios oficiales chilenos, incluyendo al jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), general Manuel Contreras, y de un grupo de cubanos anticastristas que llevaron a cabo el atentado. Pero Pinochet parecía haber salido ileso e incluso aceptó entregar a EE.UU. a Michael Townley, el agente de la DINA que armó y colocó la bomba, puesto que era un ciudadano estadounidense.
Sin embargo, mientras dos agentes de la FBI hacían los arreglos para llevarse a Townley de regreso a EE.UU. para enfrentar los cargos, la CIA también se encontraba investigando en Chile. Para ello se valía de sus abundantes fuentes entre militares y civiles de derecha, con quienes había estrechado lazos durante el gobierno de Allende, cuando trabajó de cerca con los sectores más rabiosamente anticomunistas de Chile con el fin de socavar al gobierno socialista y fomentar su derrocamiento.
Un informe de la CIA con fecha 28 de abril de 1978 y enviado a Washington, mostró que ese organismo ya contaba por entonces con evidencia en contra de Pinochet: “Contreras contó a un confidente que él asesinó a Letelier bajo las órdenes de Pinochet”, se leía en el informe, según un documento recientemente desclasificado por el Departamento de Estado. Dicho documento da cuenta de ocho informes individuales de la CIA de aproximadamente la misma fecha, cada uno de ellos atribuido a “informantes extremadamente sensibles” que brindaron evidencias del involucramiento directo de Pinochet en haber ordenado el asesinato y en haber dirigido personalmente su encubrimiento.
Yo le mostré los informes al agente especial Carter Cornick, uno de los oficiales del FBI que se encontraba en Santiago en abril de 1978.
“Como deben sospechar, nada de esto era nuevo para nosotros en ese momento”, me dijo. A Cornick y a su colega Robert Scherrer se les atribuye haber resuelto el asesinato de Letelier. Actualmente, Cornick está retirado y vive en Virginia, a las afueras de Washington DC.
La información en contra de Pinochet, afirma, provino de “testimonios de oídas” recogidos de personas que podían hablar con la CIA pero que jamás aparecerían en la corte.
Así, en principio, no era posible formular cargos contra Pinochet. Pero en la decisión del gobierno de EE.UU. de no revelar lo que sabía pesaba otro factor: “Asimismo —expresó Cornick—, los intereses de EE.UU., según el [Departamento de] Estado, eran que Chile era un país no comunista en América Latina, y por lo tanto, no se justificaba ninguna acción punitiva en su contra”.
En 1980, con la elección del presidente Ronald Reagan, un conservador republicano de la Guerra Fría, las razones para guardar silencio ante Pinochet se volvieron aún más intensas. Llegó un nuevo embajador para Chile, James Theberge, que pensaba igual. Según un nuevo documento, Theberge criticó el daño causado por las medidas “punitivas” en contra de Chile durante el anterior gobierno de Jimmy Carter, en referencia a las investigaciones, juicios y presiones para obtener la extradición de los acusados. De hecho, instruyó a su equipo que dirigiera sus esfuerzos hacia otro lugar: “A mi juicio, y al de los funcionarios de nivel superior, el caso Letelier no tiene ninguna posibilidad de éxito”.
A comienzos de la década de 1980, Chile vivió su primer movimiento de protesta popular contra Pinochet, y grupos de izquierda y de centro se unieron para impulsar el retorno a la democracia. La revelación pública de que EE.UU. consideraba a Pinochet culpable de un asesinato terrorista hubiera tenido un gran impacto a favor del movimiento prodemocrático. Es la evaluación del embajador Valdés y de varios observadores consultados, entre ellos el exsenador Sergio Bitar, uno de los líderes opositores del momento.
1987: ¿ACUSAR A PINOCHET?
El tema de la culpabilidad de Pinochet surgió una vez más durante los últimos años del gobierno de Reagan. Se empezó a prestar nueva atención a los DD.HH., incluso por parte del Departamento de Estado que era guiado por los republicanos, sobre todo como una forma de mantener la presión sobre la ya tambaleante Unión Soviética. Chile se encontraba aún bajo la dictadura y en 1987 Pinochet anunció que celebraría un plebiscito, consigo mismo como único candidato, para asegurar su gobierno hasta 1998.
Los documentos publicados recientemente muestran que George Shultz, Secretario de Estado de EE.UU., intentó convencer a Reagan de que ya era tiempo de que Estados Unidos “trabajara para la completa democratización de Chile”.
No sorprende que la razón principal usada por el Secretario de Estado ante el presidente conservador fuera que una década más de dictadura de Pinochet “sería muy peligrosa para Chile y para la región en su totalidad; llevaría, inevitablemente, a una seria polarización de la población chilena y a un fortalecimiento importante del numeroso (y creciente, gracias a Pinochet) Partido Comunista, dependiente de Moscú”.
La verdadera sorpresa en el memo de Shultz, con fecha 6 de octubre de 1987, es lo que dice con relación al papel de Pinochet en los asesinatos Letelier-Moffitt. Shultz cita un informe reciente de la CIA: “[El informe presenta] lo que nosotros [la CIA] consideramos evidencia convincente de que el presidente Pinochet personalmente ordenó a su jefe de inteligencia llevar a cabo estos asesinatos”. Pinochet también lideró el encubrimiento de su participación ante la investigación realizada por EE.UU., continúa el reporte, añadiendo un nuevo y escalofriante detalle: el dictador consideraba “hasta la eliminación de su ex jefe de inteligencia [Manuel Contreras]”.
La información de la CIA es similar, en cuanto a alcance y contenido, a los informes generados en 1978. Pero Shultz enfatiza que el nuevo informe es más fuerte. “La CIA nunca antes ha deducido y presentado una conclusión que apunte a la existencia de evidencias tan contundentes de su rol de liderazgo [de Pinochet] en este acto de terrorismo”, le dijo a Reagan.
Shultz sugirió la posibilidad de intentar acusar formalmente a Pinochet, asumiendo que podrían obtenerse “más fuentes públicas de evidencia”. “Sin embargo”, continúa, “esto se trata de un ejemplo flagrante del involucramiento directo de un jefe de Estado en un acto de terrorismo de Estado, uno particularmente perturbador porque ocurrió en nuestra capital y además porque su gobierno era considerado, por lo general, amigable”.
A pesar de ello, el gobierno de Reagan mantuvo en secreto el arma potencialmente más poderosa contra Pinochet.
Otro momento de potencial impacto histórico ocurrió en 1998, cuando Pinochet fue detenido en Londres por cargos contra los DD.HH. asociados a los asesinatos de la Operación Cóndor, incluyendo el de Letelier. En una elogiable respuesta, el presidente de EE.UU. Bill Clinton ordenó la desclasificación de 23.000 documentos sobre Chile y derechos humanos. Sin embargo, se mantuvieron en secreto tanto el memo de Shultz como los informes de la CIA sobre Pinochet.
El embajador Valdés, si bien lamenta el secreto tan largamente guardado, dijo sentirse profundamente agradecido del gobierno de Obama por haber publicado rápidamente los documentos —casi mil páginas— accediendo a un pedido formal de parte de su gobierno.
Cuando uno los lee hoy, aún pueden verse las marcas de clasificación: “SECRETO” y “NEGAR”. Pero esas marcas han sido tachadas. Tienen, finalmente, un sello simple e inequívoco: “PUBLICAR EN TODO”, décadas después de que la CIA descubrió la evidencia de la culpabilidad de Pinochet.
*John Dinges es autor de dos libros sobre el Caso Letelier y otros crímenes contra los DD.HH. en el Cono Sur: Asesinato en Washington (actualizado en 2013 y disponible en versión ebook en openroadmedia.com) y Operación Cóndor. Una década de terrorismo internacional en el Cono Sur (Ediciones B, 2004).

sábado, 24 de octubre de 2015

SUPERVIVIENTE RELMU ÑAMKU ACUSADA POR EMPRESA APACHE CORPORATION DE RESISTIR DESALOJO DE TERRITORIO ANCESTRAL MAPUCHE : “Intentan amedrentar al pueblo mapuche y liberar la zona para mineras, petroleras y grandes estancieros. Soy inocente, lo vamos a demostrar y exigimos que el Poder Judicial racista no tenga doble vara y haga cumplir nuestros derechos”

EL CASO DE UNA MUJER INDIGENA ACUSADA POR RESISTIR UN DESALOJO

Un juicio con jurados mapuches

La mujer está acusada de tirar una piedra que hirió a una auxiliar judicial en un conflicto por tierras en Neuquén. Ahora será juzgada por tentativa de homicidio. La mitad de los jurados populares serán indígenas. Y todo el juicio tendrá traducción simultánea en idioma mapuche.

Por Darío Aranda
Un juicio sin precedentes comenzará el próximo lunes en Neuquén y podría llevar a quince años de cárcel a una mujer mapuche por haber resistido un desalojo (solicitado por una petrolera estadounidense). A Relmu Ñamku se la acusa de haber arrojado una piedra que hirió a una auxiliar judicial. “Intentan amedrentar al pueblo mapuche y liberar la zona para mineras, petroleras y grandes estancieros. Soy inocente, lo vamos a demostrar y exigimos que el Poder Judicial racista no tenga doble vara y haga cumplir nuestros derechos”, reclamó Ñamku, principal acusada e integrante de la comunidad Winkul Newen. Será la primera vez en América latina que se ponga en práctica un jurado intercultural (la mitad será indígena).
La comunidad Winkul Newen vive en el paraje Portezuelo Chico, a 30 kilómetros de Zapala. Desde 2010 mantenía un duro cuestionamiento al accionar de Apache Corporation, que explotaba pozos en territorio mapuche sin respetar los derechos indígenas. El conflicto se agravó por una serie de derrames de hidrocarburos. En 2012 la comunidad cerró el paso a la empresa.
En abril de ese año una patota vinculada a la petrolera atacó a las familias mapuches. Hirió con un disparo de bala a un joven de la comunidad, desfiguró el rostro de una anciana y golpeó a la lonko, Violeta Velázquez, que estaba embarazada. La comunidad realizó la denuncia, pero la Fiscalía (a cargo de Sandra González Taboada) no avanzó en la investigación. Las amenazas y hostigamientos contra los mapuches se mantuvieron de manera reiterada.
El 27 de diciembre, la comunidad dio sepultura a una beba. Los integrantes de Winkul Newen afirman que, entre los factores del fallecimiento, estuvo la contaminación ambiental. Al día siguiente, la jueza de Zapala Ivonne San Martín hizo lugar al pedido de la petrolera y ordenó notificar a la comunidad que permita correr alambrados y tranqueras para el paso de la compañía. La comunidad aseguró que la auxiliar judicial Verónica Pelayes llegó con la notificación, con policías, guardias privados, empleados de Apache y una retroexcavadora.
Se produjo un entredicho y Pelayes habilitó a que la retroexcavadora avanzara. La máquina casi atropelló a una joven mapuche y la comunidad reaccionó arrojando piedras como forma de frenar el avance petrolero. Una de las piedras dio en el rostro de Pelayes y le ocasionó la rotura del tabique.
De inmediato presentó la denuncia el conocido abogado de la zona Julián Alvarez, famoso en la región por defender a los grandes estancieros (muchos de la Sociedad Rural) e incluso al juez de la dictadura militar Pedro Laurentino Duarte (denunciado por organismos de derechos humanos por complicidad con los militares).
La fiscal González Taboada dio curso a la denuncia de Alvarez y Pelayes. La caratuló como “lesiones” y pidió el procesamiento de Relmu Ñamku, Martín Maliqueo y Mauricio Rain. Pero luego, en acuerdo con el abogado Alvarez, cambió a “tentativa de homicidio y daño agravado”, responsabilizó del piedrazo a Ñamku y pidió una pena de quince años de cárcel.
Darío Kosovsky es el defensor de la comunidad mapuche y afirmó que “no hay antecedentes de un pedido semejante por lesiones”. Aportó como referencia que por homicidio simple puede corresponder una pena de ocho años de cárcel. “El Ministerio Público Fiscal de Neuquén pide el doble de cárcel por una lesión. Busca escarmentar a las comunidades y dar un mensaje de temor a los que defienden la tierra”, explicó el abogado.
El sistema judicial de Neuquén establece que para penas de quince años o más se debe realizar juicio por jurados. Por primera vez en la América latina se conformó un jurado intercultural, donde la mitad (seis) serán mapuches. Fueron seleccionados el martes pasado por las partes y el juez Raúl Aufranc. Otro hecho inédito: todo el juicio será con traducción simultánea en mapuzungun (idioma mapuche).
El Consejo Zonal Centro (de la Confederación Mapuche de Neuquén) presentó un recurso de amparo porque no se respetó el derecho a la consulta previa en la elección de los jurados. Aún no hubo respuesta y el juicio comenzará el lunes en Zapala.
Relmu Ñamku, madre de tres niños, espera el juicio consciente de que puede ser la primera indígena presa por un conflicto territorial. Remarcó la injusticia de que ninguno de los derechos de los pueblos originarios se cumple y detalló lo que hay detrás del juicio: “Este juicio implica garantizar a las empresas extractivas su accionar, poniendo el aparato judicial a su disposición para que los pueblos originarios no seamos un impedimento en sus proyectos extractivos”.
González Taboada enfrenta un pedido de jury por su accionar en la desaparición en 2003 de un estudiante (Sergio Avalos) a la salida de un boliche. La familia de Avalos acusó a Taboada por irregularidades y sospechas de haber favorecido a policías y militares retirados (acusado como responsables de la desaparición). El abogado Julián Alvarez llamó a los mapuches “delincuentes que viven en la ilegalidad”.

jueves, 20 de agosto de 2015

PERROCHETISTAS GENOCIDAS UDI. PIDEN PROFUNDIZAR ESTADO COLONIALISTA POLICIAL CRIMINAL CHILENO “ESTADO DE EMERGENCIA" EN TERRITORIO ANCESTRAL MAPUCHE

El parlamentario gremialista plantea que con este estado de excepción constitucional, un jefe de plaza puede sacar a los militares a la calle si así lo considera necesario.

Miércoles 19 de agosto de 2015 | por La Nación   Publicado por: César Morales -

El diputado UDI por el distrito 26, La Florida, en la Región Metropolitana, Gustavo Hasbún,  acompañado de la bancada de su partido, solicitó a la Presidenta Michelle Bachelet, que declare el estado de excepción constitucional de emergencia a la zona de la Araucanía, a raíz de los graves hechos de violencia que se suscitan en el lugar desde hace años.
Hasbún ya el pasado día domingo había solicitado lo mismo, según consignó ese día SoyTemuco.cl, pero ahora lo hizo acompañado de sus colegas gremialistas.
“Producto de los hechos que han ocurrido en La Araucanía en el último tiempo, sobre todo por los más de 186 atentados que se han producido en lo que va de este año, casi un 150 % más que en 2014 y sumado a ello el nivel de violencia que ha ido recrudeciendo en la zona, la bancada UDI hace un llamado a la Presidenta Bachelet a declarar estado de excepción constitucional y estado de emergencia en la zona de La Araucanía”.

“Lamentablemente, la situación actual no da para más. Carabineros ha sido sobrepasado en toda su labor y función policial”, precisó.

El legislador puso énfasis en que “esto ya no es una situación de delincuencia común, estamos ante la presencia de grupos subversivos, grupos paramilitares, muy bien organizados y que cuentan con el armamento necesario para cometer actos terroristas y atentar directamente en contra de las personas”.

Con respecto a la solicitud, Gustavo Hasbún explicó que “cuando se declara estado de excepción constitucional, en este caso estado de emergencia, se nombra un Jefe de Plaza que determinará, acorde a las circunstancias, la necesidad de incorporar o no a las ramas de las Fuerzas Armadas para la seguridad pública en la zona”.

Finalmente, el diputado Gustavo Hasbún dijo que “la gente vive con temor y reconoce que Carabineros se ha visto sobrepasado, ya sea por falta de personal o falta de logística”.

EN QUE CONSISTE

Un estado de excepción constitucional “es aquel en que los derechos y garantías que la Constitución asegura a todas las personas pueden ser afectados suspendiéndose o restringiéndose en su ejercicio, siempre y cuando concurra alguna causal que justifique ponerlo en vigencia y se declare por la o las autoridades que la Constitución señale. Para declarar un estado de excepción constitucional, las situaciones de excepción deben afectar gravemente el normal desenvolvimiento de las instituciones del Estado”.





La Papelera entregó una "lista negra" a carabineros

DD.HH.: Investigación compromete a empresa de los Matte con crímenes de trabajadores en 1973



por  20 agosto 2015


En una entrevista al programa 'En la Mira' de CHV Samuel Vidal, ex uniformado mencionado en el proceso, rompió el pacto de silencio, confirmando una verdad que se sabía desde entonces: la colusión entre policías, empresa privada, justicia y gobierno para la comisión y encubrimiento de un delito de lesa humanidad.







Se conoce como "Masacre de Laja". Ocurrió a una semana del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Entonces un piquete de Carabineros asesinó a diecinueve personas pertenecientes a las localidades de Laja y San Rosendo.
El hecho que se mantuvo bajo un manto de silencio por más de cuatro décadas actualmente tiene a más de 10 procesados y revela la colusión entre policías, empresa privada, justicia y gobierno para la comisión y encubrimiento de un delito de lesa humanidad.
Anoche, en el programa 'En la Mira' de Chilevisión, Samuel Vidal, ex Carabinero mencionado en el proceso, rompió el pacto de silencio.
"Yo, por primera vez voy a dar una entrevista, voy a contar mi verdad. Para el año 1973, yo prestaba servicio para la Tenencia Laja, tenía como 22 años (...) A veces hacíamos guardia o salíamos de acompañante de un superior. Para el golpe de Estado me fueron a buscar a mi domicilio", señaló el ex uniformado.
"Nos hicieron hacer un juramento de que no podíamos decirle a nadie esto. Habían dos civiles y éramos 13 Carabineros. Nos dijeron que el que rompía el pacto de silencio iba a tener problemas la familia o uno", agregó.
"Sentí pena, amargura y pensé por qué yo estaba metido en esto. Yo entré por vocación a Carabineros y no para ser asesino. A los familiares les pido perdón. Acataré lo que la justicia diga", dijo Vidal.
Además el reportaje contó con el testimonio de Sebastián Cifuentes, un ex camionero, que en esos días buscaba leña en un bosque cercano al lugar donde fueron asesinados los trabajadores.
"De hecho, uno al ver lo que había afuera, uno sospechaba de que ahí mataron gente, pero lo que ocurrió al día siguiente fue peor, ya que se llenó de funcionarios de la empresa", acotó Cifuentes.

Cronología

El teniente Alberto Fernández Michell ordenó el 11 de septiembre de 1973 el acuartelamiento de los 16 carabineros de la tenencia de Laja.
Los dos suboficiales a su cargo eran el suboficial mayor Evaristo Garcés Rubilar y el sargento Pedro Rodríguez Ceballos.
Ese mismo día recibió ordenes de sus superiores en Los Ángeles de detener a todas las autoridades del gobierno derrocado, sus subdelegados y al alcalde de la ciudad de Laja.
Por tal motivo, una patrulla de Carabineros procedió a detener a un grupo de trabajadores de la planta de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), controlado por la familia Matte.
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A la salida de la jornada, les ordenaron formarse en fila y se detuvo a partir de una lista negra confeccionada por el superintendente de la planta Carlos Ferrer y el jefe de personal Humberto Garrido.
Los detenidos fueron llevados al Regimiento de Los Ángeles.
Posteriormente, fue detenido Manuel Becerra en la estación de ferrocarriles de Laja, donde se despedía de su madre para volver a Curacautín donde asistía a la escuela industrial. Su culpa fue "ser del MIR".
Más tarde fue detenido en la Barraca Burgos el obrero comunista Luis Armando Ulloa de 41 años, casado y con cinco hijos.
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En la tarde del 13 de septiembre a la salida de CMPC fueron detenidos por carabineros Juan de Dios Villarroel (34 años y cuatro hijos), Jack Gutiérrez, militante del MAPU, Heraldo Muñoz, militante del Partido Socialista de Chile (PS) y Federico Riquelme. Fueron llevados detenidos a la tenencia, adonde llegó también Alfonso Macaya, regidor de la comuna, quien se presentó voluntariamente al informarse por radio que se le buscaba.
El 14 de septiembre fueron detenidos a la salida de la CMPC Wilson Muñoz y Fernando Grandón, (34 años, ocho hijos).
El 15 de septiembre fueron detenidas en San Rosendo siete personas.
Posteriormente, fue detenido Luis Alberto Araneda, 43 años, maquinista, dirigente del sindicato Federación Santiago
Watt de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado, militante del PS y presidente de la Junta de Abastecimientos y Precios.
El mismo piquete llegó hasta la casa de Juan Antonio Acuña, 33 años, tres hijos, también maquinista y dirigente del sindicato de Ferrocarriles donde el piquete de carabineros lo arrestó.
Luego fueron detenidos también el empleado de la CMPC Dagoberto Garfias (23 años), Mario Jara (21 años), Raúl Urra (23 años) y el director de la Escuela 45 de San Rosendo Óscar Sanhueza de 23 años. Los detenidos fueron llevados primero a la plaza de San Rosendo, donde fue detenido Jorge Zorrilla, un obrero de 25 años que se presentó voluntariamente.
El grupo cruzó a pie el puente peatonal del Río Laja y en un microbús puesto a disposición por la CMPC los detenidos fueron llevados a la tenencia de La Laja.
En la noche del 15 de septiembre se presentó voluntariamente en la tenencia de La Laja el director del Sindicato Industrial de la CMPC, Jorge Lamana, donde quedó detenido.
El 16 de septiembre llegaron detenidos a la tenencia Juan Carlos Jara, de 17 años, por una riña callejera, y Rubén Campos, director de la Escuela Consolidada de Laja.
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En la madrugada del 18 de septiembre un microbús con los 19 detenidos más otros vehículos con todos los policías de la tenencia a excepción de tres que se quedaron haciendo la guardia, tomaron el camino a Los Ángeles por la ribera sur del Río Laja, cruzaron el Puente Perales y, guiados por el agricultor Peter Wilkens, llegaron a un claro del bosque de pinos a unos 300 metros del camino, dentro del Fundo San Juan, donde con las palas cavaron una fosa de un metro y medio de profundidad. En ese lugar hicieron descender a los detenidos y los llevaron hasta el borde de la fosa. Alterados y tras discusiones se dio la orden de disparar sobre los indefensos. Todos los uniformados dispararon.
Los cuerpos de las víctimas que no cayeron a la fosa fueron arrastrados y todos cubiertos con arena. Colocaron unas ramas sobre la tierra removida y volvieron a Laja en silencio y siguieron bebiendo y juraron una vez más no decir palabra sobre lo sucedido so pena de compartir la suerte de los detenidos.
El 20 de septiembre se presentó voluntariamente a carabineros de la ciudad de Los Ángeles el obrero de la CMPC Luis Sáez, dirigente sindical y militante del MAPU, quien habría sido buscado por la autoridad. Fue detenido y su cuerpo apareció seis años después cerca del lugar donde fueron fusilados los diecinueve detenidos.
En octubre de 1973 un agricultor de la zona avisó a carabineros de Yumbel, una ciudad a 20 kilómetros al norte de Laja, que sus perros habían encontrado restos humanos. El parte oficial del hecho fue enviado al Juzgado de Letras de Mayor Cuantía de Yumbel, pero la jueza Corina Mera ordenó esconderlo y nunca se investigó. El teniente Fernández exhumó secretamente los cadáveres y ordenó enterrarlos en el cementerio parroquial de Yumbel.
En 2010 la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFEP) y el Programa de Continuación Ley 19.123, del Ministerio del interior solicitaron a la Corte de Apelaciones de Concepción la reapertura de la causa.
El ministro Carlos Aldana revisó los antecedentes, dejo sin efecto el sobreseimiento y reabrió la causa. De los 17 carabineros de la tenencia, tres murieron, otros tres fueron sobreseídos porque estuvieron de guardia en la tenencia y los otros once están siendo procesados por el delito, entre ellos el oficial que es acusado como autor del homicidio. Todos los procesados están en libertad condicional mientras dura el proceso.

Silencio judicial

Familiares de ejecutados políticos de la región del Bío Bío demandan la renuncia de la ministra de la Corte Suprema Rosa Egnem, por su supuesta responsabilidad en violaciones a los derechos humanos.
El entonces comisario de Yumbel, Héctor Rivera entregó la información de los crímenes a la magistrada Corina Mera, quien derivó el caso a su secretaria, la abogada Rosa Egnem, ya que comenzó a hacer uso de una licencia médica.
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Egnem -como jueza subrogante- guardó el parte por inhumación ilegal- en la caja fuerte del juzgado e incluso alteró registros judiciales.
Cuarenta años después, con la causa a cargo del ministro especial por violación de derechos humanos, Carlos Aldana, y con 10 carabineros procesados por los homicidios resurge el cuestionamiento al rol de la jueza Egnem, hoy ministra de la Corte Suprema.
Por la omisión que impidió conocer antes la verdad sobre esos crímenes, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos de Laja-San Rosendo demandó la renuncia de Egnem. Así lo expresó su vicepresidenta, Fresia Ponce, sobrina de una las víctimas, Alfonso Macaya.
“Se supone que ella no tiene por qué estar en ese cargo cuando ella no hizo nada de todo lo que estaba pasando y vio los hechos que era en ese momento cuando encontraron los cuerpos en Yumbel. Queremos que esa gente dé la cara y diga la verdad y diga realmente qué pasó, por qué no siguieron con todo el proceso”, dijo.
DD.HH.: Investigación compromete a empresa de los Matte con crímenes de trabajadores en 1973