domingo, 22 de noviembre de 2009

Luna de miel en la Enade-Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) +Sofofa=Michelle Bachelet 29-11-09

Luna de miel en la Enade




/ La Nación Domingo Por Darío Zambra

Bastaron cuatro años y una crisis económica para que los empresarios se rindieran ante la Mandataria. Pese a que en un comienzo criticaron su liderazgo y desconfiaron de su programa, hoy destacan su gestión y aseguran que forman parte del 80% de chilenos que levantan su popularidad en las encuestas.




Domingo 22 de noviembre de 2009 LND Reportajes

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“¿Cómo está, Presidenta? ¿Muy cansada?”, preguntó el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Rafael Guilisasti, a Michelle Bachelet apenas la Mandataria puso un pie en CasaPiedra el martes pasado. Eran las 18:30. A las siete de la mañana de ese mismo día, la Presidenta había arribado a Chile tras una gira por Singapur, China, Corea del Sur y Roma. En la entrada del centro de eventos, también le dio la bienvenida el presidente de Icare, Patricio Parodi. “No, no estoy cansada. A lo mejor más tarde, pero ahora no”, respondió Bachelet, sonriente y sin ningún rastro de fatiga.

Una hora y media más tarde, después del discurso de Bachelet en la Enade -la cita anual obligada para los grandes empresarios- y cuando los dirigentes despedían a la Presidenta, el titular de la Sofofa, Andrés Concha, insistió sobre el tema del cansancio. “No, fíjese y eso que no he dormido nada desde que me bajé del avión. En una reunión casi me quedo dormida, pero eso no sucedió”, le contó la Mandataria.
Guilisasti, Parodi y Concha la acompañaron hasta la puerta de su automóvil. En el camino hablaron, además, del ingreso de Chile a la OCDE, el club de los países ricos. La conversación no tuvo sobresaltos, al igual que el resto de la jornada. No hubo rastros de las críticas y descalificaciones de la Enade 2007, cuando el entonces presidente de la CPC, Alfredo Ovalle, cuestionó duramente el liderazgo de Bachelet.
En esta versión del evento, no hubo ni una crítica al gobierno por parte de los dirigentes empresariales. Por el contrario, abundaron las alabanzas y los reconocimientos a su gestión y al manejo de la crisis económica.
Esas palabras eran impensables hace dos años. Lo reconoció explícitamente Parodi en su discurso: “Muchos de los aquí presentes éramos socios activos del ‘club de Tobi’ y su llegada a La Moneda fue motivo de gran expectación. Pero en estos cuatro años, usted nos ha demostrado la gran capacidad de la mujer chilena para enfrentar la adversidad en forma modesta y serena y para transmitir confianza con la adecuada dosis de cercanía y firmeza”. Finalmente, el “club de Tobi” empresarial terminó rindiéndose ante la Lulú chilena.
Conteniendo presiones
El ex presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Luis Schmidt, cuenta que en las últimas semanas asistió a varios encuentros empresariales y en todos se ha hecho un reconocimiento a la gestión de Bachelet. “Estuve en las cenas de la minería, de la industria y en Enade y en todas el planteamiento es bastante unánime. La aprobación que tiene en las encuestas coincide con la aceptación que tiene entre los empresarios”, comenta.
Fernando Echeverría, ex presidente de la Cámara Chilena de la Construcción y uno de los empresarios más comprometidos con la candidatura de Sebastián Piñera, reconoce que “ha habido una cierta conexión de la Presidenta con la gente y el efecto que eso tiene es un alto nivel de aprobación. Entre los empresarios también tiene popularidad. Es una persona muy cariñosa, muy atenta, que siempre está dispuesta a oír los planteamientos de la gente y eso se aprecia mucho”, sostiene.
Los privados valoran fundamentalmente dos aspectos de la gestión de Bachelet. Uno de ellos es su capacidad para contener las presiones de gasto en sus dos primeros años, cuando diferentes sectores demandaban una mayor audacia para invertir los excedentes del cobre. El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, defendió la mantención de los equilibrios macroeconómicos y el respeto por la filosofía de la regla de superávit fiscal. Tesis básica: ahorrar en tiempos de bonanza y gastar en períodos de vacas flacas. La crisis económica le dio la razón a Velasco y esa resistencia a las presiones subieron los bonos de la Presidenta en el mundo privado.
Un profesional de la CPC sostiene que “siendo Bachelet una mujer que no necesariamente uno podría indicar como experta en macroeconomía, supo tomar decisiones súper difíciles en el primer año, como resistir la demanda de mayor gasto fiscal. Cuando vimos que desde la Concertación y la Alianza disparaban contra Hacienda, pidiendo mayor gasto y ella respondía que había que ser responsable, decíamos ‘pucha el coraje de la señora’”.
Capeando la crisis
Con el manejo de la crisis económica, Bachelet terminó echándose a los empresarios al bolsillo. La performance que ha tenido junto a Velasco en los últimos trece meses es el aspecto que más valoran en el empresariado.
“El manejo de la crisis ha recibido un reconocimiento muy amplio, porque se pudo implementar una política expansiva tanto en lo monetario como en lo fiscal, que permitió evitar una caída mucho más profunda y, al mismo tiempo, despejar el elevado nerviosismo que generó el desplome del sistema financiero en Estados Unidos. Con todo, se hizo una buena gestión y ahora la economía está mostrando señales de que en los próximos meses retomaremos tasas más cercanas a la capacidad del país”, explica Andrés Concha.
El presidente de La Polar, Pablo Alcalde, agrega que “afortunadamente, hubo un muy buen manejo de la crisis. Hemos tenido un buen ministro de Hacienda, con mucha prudencia y aunque uno puede pensar que se podría haber hecho cosas distintas, la evaluación es buena”.
Algunos empresarios aseguran que en la buena percepción de la gestión de la Presidenta no sólo influyen la mantención de los equilibrios macroeconómicos y la conducción de la crisis. El presidente de Lan Airlines, Jorge Awad, indica que el fortalecimiento de la red de protección social es uno los factores relevantes en su evaluación. “Ha sido un mandato que tiene un sello social indiscutible y que demostrará hacia el futuro una nueva cohesión de nuestra sociedad, con una capacidad distinta de solidaridad y de preocupación por el conjunto de los ciudadanos”, plantea.
Críticas privadas y públicas
No siempre la opinión de los empresarios fue tan positiva. Durante los primeros meses de su mandato, primaba el escepticismo y la desconfianza respecto a las medidas que pensaba implementar. Primero, por las presiones de mayor gasto que provenían desde el Congreso. Y segundo, por las reformas en materia laboral incluidas en su programa de gobierno, que apuntaban a fortalecer la negociación colectiva y los niveles de sindicalización.
Un ejecutivo de una de las ramas de la CPC aclara que más que desconfianza, la actitud era de expectación. “Pensábamos, ‘veamos con qué sale’. Si leías su programa, decía que fortalecería la negociación colectiva y ampliaría la sindicalización. ¿Cómo lo haría? ¿Va a establecer la sindicalización obligatoria? ¿Terminará con los reemplazos en huelga? Todo dependía de los énfasis de la Presidenta”, resume.
El mundo privado miraba con recelo el impulso que le estaba dando a esos compromisos el entonces ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade. Su relación con los empresarios fue poco fluida y preferían la vía más liberal de la Concertación, liderada por Velasco.
En septiembre de 2007, se filtraron las actas del consejo general de la Sofofa del mes anterior, reunión en que varios consejeros criticaron directamente el liderazgo de Bachelet. Por esos días, se habían registrado publicitados conflictos laborales en Codelco, Arauco y Agrosuper, encendiendo las alarmas entre los privados. Esa filtración reveló fuertes cuestionamientos hacia la Mandataria por parte de Bruno Philippi y Rafael Guilisasti, por entonces presidente y vicepresidente del gremio, respectivamente (ver recuadro). Sus críticas causaron sorpresa, porque ambos, hasta ese momento, se habían mostrado como propiciadores de una actitud más conciliadora al interior de la dirigencia empresarial.
Cuando se esmeraban por enviar señales que recompusieran las relaciones, un nuevo traspié complicó a los grandes empresarios. En diciembre de ese mismo año, en su discurso de la Enade, el entonces presidente de la CPC, Alfredo Ovalle -otro de los dirigentes conocidos por su perfil dialogante- habló de un “aire enrarecido”, acusó de “poca firmeza” al gobierno y sacó a colación el Transantiago y las irregularidades en Ferrocarriles. Bachelet quedó sorprendida con los cuestionamientos y los puentes se volvieron a romper.
Un empresario recuerda que, finalmente, el más perjudicado fue Ovalle, quien no consensuó su discurso con el resto de las ramas y optó por explicitar las críticas de las grandes mineras. “Es un secreto a voces que cuando los dirigentes empresariales han vuelto a esa posición de trinchera, a disparar como francotiradores, el que sale perdiendo es el que dispara. Cuando Ricardo Ariztía golpeó la mesa le fue mal. A Alfredo también, sobre todo porque no fue la única vez que opinó a título personal. Hacerlo desde Enade hizo más complejo el asunto”, cuenta la misma fuente.
Dos años después, las relaciones son fluidas y la reciente Enade es la prueba más evidente. La jornada fue como una luna de miel, quizá parecida a la que tuvo Ricardo Lagos con los privados al término de su mandato. ¿Amarán los empresarios a Bachelet tal como Hernán Somerville aseguró que los suyos amaban a Lagos? “Eso es decir mucho”, sostiene Schmidt. Sin embargo, el ex presidente de la Sofofa, Pedro Lizana, agrega que “es mejor amar a la Presidenta que amar a Lagos, porque es más simpática y tiene más encanto personal”. //LND
Por la boca muere el pez
“El presidente -Bruno Philippi- expresa que hay que ser cuidadosos respecto de cómo salir a la luz pública, ya que en la práctica son los parlamentarios los que están cogobernando frente a la debilidad de un gobierno que no ejerce autoridad. La posición actual es complicada. Si se llevan las cosas a un extremo, se podrían modificar las leyes laborales con un gran apoyo considerando que nos acercamos a un período eleccionario”.



Actas del consejo de la Sofofa del 29 de agosto de 2007



“El consejero Rafael Guilisasti reflexiona sobre tres temas: el primero se refiere al Transantiago, que tiene a la comunidad muy complicada y nadie reclama… (A su juicio) hay un vacío de poder con una Presidenta de escasa capacidad de decisiones, que sólo mantiene un orden macroeconómico, pero de quien no se puede esperar más.”.



Actas del consejo de la Sofofa del 29 de agosto de 2007



“Vemos dificultades que no pueden dejar de mencionarse. ¿Qué nos inquieta específicamente? Primero, la incertidumbre frente a las iniciativas en materia de legislación laboral, que menoscaban la confianza. También nos preocupa la violencia y la ideologización en algunos sectores del movimiento sindical, junto con la poca firmeza y a veces tardía respuesta del gobierno”.
Alfredo Ovalle, ex presidente de la CPC, en Enade 2007
“Estos cuatros años han significado una oportunidad para romper desconfianzas y mitos, y también para darnos cuenta que soñamos un país parecido y que es posible trabajar unidos, como país en el esfuerzo por construir una sociedad desarrollada”.
Andrés Concha en la Cena de la Industria 2009
“Muchos de los aquí presentes éramos del ‘club de Tobi’ y su llegada a La Moneda fue motivo de gran expectación. Pero en estos casi cuatro años usted nos ha demostrado la gran capacidad de la mujer chilena para enfrentar la adversidad en forma modesta y serena”.
Patricio Parodi, presidente de Icare, en Enade 2009
“Presidenta, ésta es su última Enade y somos testigos del enorme aprecio ciudadano con que concluye su mandato. Unos mirarán lo que faltó por hacer, otros dirán que fue mucho lo que se hizo. La contienda política actual influye en esos juicios. No tengo dudas de que su mandato estará ligado a progresos importantes”.
Rafael Guilisasti en Enade 2009





la nación.


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