lunes, 6 de octubre de 2008

Guillermo Ossandón, el líder más emblemático del movimiento - "El Lautaro todavía existe"

Domingo 11 de noviembre de 2007

Por Ana Verónica Peña / La Nación Domingo

Guillermo Ossandón, el líder más emblemático del movimiento

"El Lautaro todavía existe"

El que fuera en los noventa el hombre más buscado de Chile por la policía se transformó esta semana en uno de los más buscados por la prensa nacional. Condenado a cadena perpetua, fue uno de los favorecidos por la ley de rebaja de penas aprobada en 2004. Ahora, en exclusiva para los lectores de LND, habla por primera vez sobre sus compañeros acusados del asalto al Banco Security, de los acuerdos que les permitieron salir de la cárcel y de la lucha actual de su grupo.




Esta fue una semana loca. Una semana que empezó con una cacería brutal de cuatro personas, una cacería tan desatada que perfectamente podía terminar en muerte, violando todas las garantías del llamado Estado de Derecho", dice Guillermo Ossandón Cañas, quien saltara a las portadas de la prensa nacional en la década de los noventa como el hombre más buscado de Chile, el jefe del Lautaro. Una semana tan loca, ejemplifica, que "un asalto, como titula La Tercera este miércoles, termina derribando un acuerdo para indultar a militares; una idea bacán, por cierto, pero que demuestra el grado de descontrol del Gobierno y de las policías".

Ossandón acusa que los ahora sindicados como autores del asalto al Banco Security, los más buscados de los últimos días, "han sido juzgados e incluso condenados mediáticamente".

"El jueves, familiares y amigos de los buscados, en conferencia de prensa defienden el derecho a la inocencia hasta que se pruebe lo contrario. Me parece que es una demanda del todo justa, no entiendo cómo el Gobierno es capaz de actuar de manera tan irreflexiva, por decirlo de alguna manera", agrega.

En una entrevista en la revista "Página Abierta", en 1991, dijo que usted era el jefe del Lautaro, de las Fuerzas Rebeldes y de todo "este complejo mapucista-lautarista". ¿Todavía existe ese complejo?

Existe el Lautaro. Ya no soy el jefe, porque hay que abrirle paso a las nuevas generaciones, pero el Lautaro todavía existe. Lo que pasa es que ahora tiene una nueva modalidad, otra manera de hacer las cosas. Estuvimos el 8 de octubre con el "Che", estuvimos el 12 de octubre, para el Día de la Raza, en un trawun con los mapuches de la zona de Lleu-Lleu, y estuvimos el 30 de octubre en el aniversario de la población La Victoria. Somos unos subversivos y soñadores sin vuelta.

¿Qué capacidad de incidir políticamente tiene ahora el Lautaro?

No pretendemos dirigir absolutamente nada. Nuestra capacidad, obviamente, no es para dirigir nada. Estamos buscando un camino nuevo que no lo hemos encontrado aún. La onda es el contacto y, en ese marco, nuestra lucha hoy día tiene dos sentidos: uno, de carácter estratégico, es el contacto entre el pueblo mapuche y el pueblo chileno. Estamos muy comprometidos con la libertad de los presos mapuches, que son hoy día, como antes lo fuimos nosotros, los presos de la democracia. El otro contacto es al interior de nosotros y el movimiento popular urbano, en torno al descontento de la gente por las alzas, por el problema del Transantiago, los pingüinos, las forestales, los subcontratistas. Esa es parte de la búsqueda que estamos haciendo con esos movimientos sociales.

¿Pertenecen a la Coordinadora Arauco-Malleco?

No, esa es una organización mapuche. Nosotros no somos mapuches. Nosotros somos chilenos. Pero sí estamos comprometidos con la desmilitarización y la preservación de Lleu-Lleu, porque la desaparición de Lleu-Lleu sería la derrota definitiva del pueblo mapuche, rompería con toda su cosmovisión. Son cuestiones serias, son problemas de fondo en los que estamos involucrándonos y con los cuales estamos comprometidos.

¿Qué es eso de la desmilitarización de Lleu-Lleu?

Bueno, ese es un proceso que comenzó hace como tres años y que ha ido in crescendo, en el que las fuerzas policiales se han puesto al servicio de las forestales, cuidando sus plantaciones y, simultáneamente, hostigando de manera cotidiana a las comunidades locales. Son fuerzas policiales instaladas de manera permanente en al menos diez puntos de la zona. Hablamos de retenes, de fuerzas del GOPE, las fuerzas especiales de Carabineros, de personal de Inteligencia, de fuerzas de Investigaciones y de la Marina. Esta militarización es inédita y responde a una verdadera estrategia de guerra. Las comunidades están resistiendo esta pelea, y nosotros apoyamos esta lucha.


"CIERTAMENTE, NO GANAMOS"


Usted, en esa misma entrevista que dio mientras estaba en la clandestinidad, sostenía que no lo querían vivo, que si lo encontraban lo iban a matar.

No me mataron. Efectivamente estoy vivo. Pero si no me mataron es producto de las circunstancias y no es culpa mía. Estar vivo es un gran logro.

Tener que firmar una solicitud para acceder a una Ley de Indulto, comprometerse a dejar las armas y someterse a las normas de vigilancia de Gendarmería para recuperar la libertad, ¿no es una derrota?

No, en ningún caso. No es una derrota. Los indultos se dan en 2004 y nosotros decidimos dejar de pensar la realidad en términos político-militares en 1998, después de una reflexión política que se hizo en prisión. Cuando se concreta el proceso del indulto y se plantea como requisito firmar un papel en el que nos comprometíamos a no usar más las armas, fue un trámite más, sin ningún costo, porque nosotros ya habíamos hecho nuestra opción en 1998. La cosa está clarita, entonces.

¿Es un éxito, entonces?

Nosotros peleamos una guerra y estamos orgullosos de haberla peleado. Peleamos esa guerra y ciertamente no la ganamos. Ahora, si nos ganaron a nosotros o no, eso es relativo; murió mucha gente, y los que quedamos, bueno, terminamos todos presos. Pero haber peleado esa guerra nos llena de orgullo. Estamos aquí, cuando la intención era hacernos mierda.

¿Se puede ser subversivo sin usar las armas?

No hay ninguna contradicción. Se puede ser subversivo con armas y sin armas.

Pero en el conflicto mapuche sí existe una lucha armada.

Yo no sé de lucha armada de los mapuches. Pero si así fuera, ellos son libres de elegir las formas que se les ocurran. Nosotros apoyamos su lucha.

¿El Lautaro no volverá a tomar las armas?

Esa es una pregunta hipotética, cuya respuesta también es hipotética. Claro, si mañana nos invaden los estadounidenses, nosotros volveríamos a tomar las armas dice con un tono de sarcasmo. LND


"Aliste y yo fuimos grandes amigos"

–¿Juan Aliste Vega firmó el papel para acceder a la Ley de Indulto que aprobó el Congreso?

–No existía un formulario que firmar, era una carta que cada uno de nosotros tenía que escribir solicitando el indulto y asumiendo sus compromisos. Aliste no firmó ni escribió nada, porque cuando se concretó el indulto él no estaba preso y además ya no pertenecía al Lautaro. Aliste había dejado el Lautaro en 2003. Es cierto lo que decía en su diario el otro día, Aliste y yo fuimos grandes amigos, le tenía mucho cariño, estuvimos presos juntos y lo conocí bastante, conocí a su familia. Me acuerdo perfectamente de su situación. En 1999, Aliste fue trasladado a Buin, de ahí salió porque cumplió su condena. Cuando volvió a caer preso en 2003, acusado de varios asaltos, tengo entendido que los tribunales lo absolvieron. No fue indultado.

–¿Cómo se entiende, entonces, que se haya instalado como un hecho cierto que Aliste fue indultado?

–Eso se entiende sólo porque [Felipe] Harboe es un chanta. Esta no es la primera vez que se equivoca, porque se apresura en tratar de aparecer. Todos recordamos el patético show que hizo con los sables de utilería que encontró en la Usach. Harboe es un incompetente, por eso ahora lo han sacado de escena. Aliste no fue indultado y el propio obispo [Alfonso] Baeza lo ha aclarado.

–¿Y los otros sindicados como autores del asalto al Banco Security?

–Aliste fue lautarista hasta 2003; Villarroel lo fue hasta 1996, cuando un grupo de lautaristas se fue para formar un grupo de carácter anarquista, pero de eso yo no sé mucho, porque no me interesa. Gutiérrez fue lautarista hasta que salió de la cárcel, no me acuerdo si el 2001 o el 2002, pero tampoco estaba preso cuando se concretó el indulto. De Fuentevilla no sé nada, nunca fue lautarista y hasta donde sé tampoco estuvo preso con nosotros, sino el que estuvo preso fue un hermano de él, que de todas formas nunca fue lautarista. De "Danny Devito", ése sí que nunca tuvo contacto con nosotros, y lautarista no fue jamás. El único de ese lote que estaba preso cuando se concretó el proceso del indulto era Villarroel. Él fue el único indultado, aunque ya no era del Lautaro.



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